El derribo del antiguo instituto Santa Teresa en Valladolid pone fin a diez años de abandono y expolio

Obras en el instituto Santa Teresa. /J. SANZ
Obras en el instituto Santa Teresa. / J. SANZ

Los operarios vacían el edificio para reciclar «lo poco que han dejado» los ladrones y lo demolerán después de Semana Santa

J. Sanz
J. SANZ

Los operarios han tomado esta semana las instalaciones del antiguo instituto Santa Teresa de Jesús, situado entre las calles Rondilla de Santa Teresa, Mirabel y Tirso de Molina, para comenzar las labores de demolición del maltrecho edificio principal y despejar el terreno en los próximos meses de cara a la construcción de la futura sede de la Escuela de Arte. El inicio de los trabajos pone así fin a una década de abandono y expolio de un centro educativo que fue cerrado por la Junta en un lejano mes de junio de 2009, cuando anunció su inminente rehabilitación para llevar allí a los alumnos de las obsoletas instalaciones de la calle Leopoldo Cano.

«El instituto estaba bien entonces», recuerdan los vecinos del entorno, testigos mudos del proceso de deterioro de un bloque de dos alturas, construido en 1979, «en el que hemos visto indigentes durmiendo, ladrones de chatarra o chavales haciendo pintadas o destrozándolo todo a pedradas ante la pasividad de sus propietarios –la Consejería de Educación–». La administración autonómica, de hecho, siempre mantuvo que su intención era rehabilitar el viejo instituto hasta que en noviembre del año pasado reconoció que iba a demolerlo por completo con un coste de 380.023 euros. Después invertirá ocho millones de euros en el nuevo edificio.

«Es indignante que lo hayan dejado caerse y ahora se gasten un dineral en tirarlo», coincidieron en señalar ayer los vecinos del entorno antes de mostrar, eso sí, su alivio por el inicio de las obras para poner fin al abandono de las instalaciones del Santa Teresa de Jesús. Los operarios comenzaron los trabajos para la futura demolición a comienzos de esta semana y se afanan ahora en vaciar el edificio principal. «Se va a sacar lo poco que han dejado (los ladrones) para proceder a su reciclaje selectivo –marcos metálicos, persianas, puertas, sanitarios...– y dejar el edifico limpio para su demolición», explicaron ayer fuentes de la empresa encargada del derribo, cuyo inicio está previsto para después de Semana Santa. Entonces el instituto, por el pasaron miles de jóvenes durante sus cuarenta años de existencia, será reducido a escombros.

La futura Escuela de Arte de LaRondilla, que evidentemente albergará un edificio de nueva planta, comenzará a construirse a continuación, con un plazo de ejecución estimado de 18 meses, de cara a su apertura teórica para el curso 2021-2022