La demanda eléctrica se estanca por segundo año, mientras el mercado augura una subida de precios del 8%

Una mujer enchufa un aparato en una regleta eléctrica./Fran Manzanera
Una mujer enchufa un aparato en una regleta eléctrica. / Fran Manzanera

El consumo de las industrias se redujo el 0,85%, pero la energía destinada a uso doméstico registró un repunte del 0,77%

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

El consumo de energía eléctrica descendió en Valladolid en 2018 el 0,5% con respecto al año anterior lo que, unido al 0,07% que creció en 2017 con respecto al ejercicio precedente, da como resultado dos años de estancamiento. Empresas y hogares de la provincia registraron un consumo total de 2.640.354 MWh, según datos proporcionados por la Consejería de Economía y Hacienda recabados en las compañías Iberdrola, Naturgy, Viesgo, Endesa, así como en Red Eléctrica. Con el 21% del total de la comunidad autónoma, Valladolid fue la provincia con mayor demanda de electricidad, seguida de Burgos, con el 19,8%.

El punto muerto en que se halla el consumo eléctrico en Valladolid se produce en plena recuperación de la economía y en un momento en que el sector industrial vuelve a evolucionar al alza en cuanto al censo de industrias, que son las responsables de casi el 80%de la demanda de energía. En 2018, el INE contabilizó 2.249 empresas industriales, 93 más que un año antes y 161 más que en 2016, que fue el ejercicio en que el sector tocó fondo, con 2.088 industrias inscritas.

Los datos

2.640.354
MWh hora es el consumo total de energía eléctrica en Valladolid, con datos del cierre de 2018.
Uso industrial
2.058.223 MWh, el 78% del total de la demanda
Uso doméstico
580.605 MWh, es decir el 22% restante

Otra cosa es la producción industrial. Sin datos de este indicador por provincias, las pistas las proporciona la estadística del conjunto de Castilla y León, donde el Índice de Producción Industrial descendió el 1% en 2018, frente a las ocho décimas de incremento nacional. Además, las exportaciones totales de Valladolid, fundamentalmente productos industriales, alcanzaron en 2018 un valor total de 6.506 millones de euros, 289 millones menos que en 2017, año récord.

En cuanto a la evolución que siguieron el año pasado los distintos usos de la energía consumida, los datos revelan que mientras la demanda del sector industrial se redujo el 0,85%, la electricidad destinada a uso doméstico experimentó un leve repunte del 0,77%.

Además de por el descenso del consumo de las empresas, el año pasado estuvo marcado por el encarecimiento de los derechos de emisión de CO2, con su impacto en el mercado mayorista de la electricidad, el conocido como 'pool', que hizo que el ejercicio se cerrase con un precio medio de 57,29 euros/MWh, el 11,1% más que en 2017 y el 26,5% más elevados que la media de los últimos cinco años, según la consultora energética Grupo ASE.

La producción cae en Valladolid el 8%

Valladolid registró el año pasado una producción neta de energía eléctrica de 1.125.500 MWh, el 8% menos que los 1.226.816 MWh de 2017, según datos del Ministerio de Industria recogidos por la Dirección General de Estadística. La mitad de la producción se originó con energía eólica y con solar fotovoltaica.

En concreto, la generación con aerogeneradores ascendió a 453.462 MWh, el 2,4% más que un año antes, mientras que las instalaciones solares fotovoltaicas produjeron 207.700 MWh, el 19% menos. Las plantas de cogeneración –que producen simultáneamente electricidad y calor con motores de combustión, sobre todo de gas– aportaron 378.567 MWh, también con una reducción del 20% con respecto a 2017.

La producción se completa con los 85.770 megavatios hora de producción hidráulica en minicentrales.

En el caso de los usuarios domésticos, el precio del 'pool' tiene un peso del 35% en el recibo de la luz de los once millones de hogares que tienen tarifa regulada (PVPC) en España. A este coste hay que añadirle la parte fija (peajes), congelados en desde el pasado ejercicio; más los impuestos (IVA y el eléctrico). En 2018 el importe medio fue de unos 63 euros al mes, el 2% más que en 2017.

Pese a que en febrero las buenas condiciones climáticas hicieron disminuir la demanda eléctrica con fuerza, lo que provocó la caída de los precios –el coste de la electricidad en el mercado diario fue el 1,59% más barato que hace un año–, según ASE, «los futuros eléctricos pronostican un precio de la luz un 8% más elevado para 2019».

«Aquellos que pronostican un mercado eléctrico más barato por la oferta de energías renovables, tendrán que esperar hasta que exista una potencia instalada con peso suficiente para alterar la relación de fuerzas actual», ya que, hoy por hoy, «el precio del 'pool' viene marcado por las energías fósiles y la hidráulica, que son las que dan fiabilidad al mercado», señalaron.