Las defensas intentan dibujar a una madre de Sara coraje y a un novio trabajador ante el jurado en Valladolid

Un agente conduce a Roberto, el presunto autor material del crimen de Sara, durante el juicio./EFE-POOL
Un agente conduce a Roberto, el presunto autor material del crimen de Sara, durante el juicio. / EFE-POOL

El análisis de las muestras tomadas a la pequeña no halló restos de ADN de varón o de semen en su cuerpo

J. Sanz
J. SANZValladolid

Las defensas de Davinia, la madre de la pequeña Sara, y de Roberto, el novio de la progenitora, han intentado este viernes dibujar ante los miembros del jurado popular a una madre coraje que se desvivía por sus hijas (la víctima, de 4 años, y su hermana mayor) y, en el caso del letrado de Roberto, a un hombre trabajador que nunca fue sospechoso de malos tratos.

Trece testigos, entre amigos, compañeros de trabajo y familiares de los dos acusados por el crimen de la niña, ocurrido entre el 2 y 3 de agosto de 2017, han desfilado ante los jurados para destacar, en el caso de ella, que era «una buena madre que atendía a sus hijas» y, en el de él, que era un «mecánico trabajador sin antecedentes violentos».

Una jornada intrascendente la de hoy, en lo penal, en el que las dos defensas han intentado ablandar los corazones de los integrantes del jurado de cara a la recta final de un juicio en el que los dos acusados se enfrentan a una pena de prisión permanente revisable por el asesinato y agresión sexual a la niña.

El desarrollo del juicio

Apuntes en su contra

Y aún así dos testigos, al menos, no han ayudado en exceso a las defensas de los acusados. El primero, un compañero de trabajo de Davinia (militar de profesión destinada en el Palacio Real de Valladolid), ha relatado que el 28 de julio de 2017 (cinco días antes del crimen) ella misma le dijo que estaba preocupada por un golpe sufrido por la pequeña en la cara y que la había llevado al médico, algo que realmente no ocurrió. La segunda testigo, una exnovia de Roberto, sí ha recordado que durante sus tres años de relación anteriores a los hechos nunca sufrió episodios de violencia hacia ella o su hija (de ella). Pero sí ha revelado que ella cortó su relación con Roberto en 2016 después de que este, y fue condenado posteriormente por ello en una sentencia que él mismo aceptó, le clonara el móvil, al parecer, con el fin de tener acceso a su correo electrónico y redes sociales (WhatsApp y Facebook).

El principal sospechoso fue condenado un año antes por clonar el móvil de su exnovia para espiarla

La declaración de los trece testigos citados por las defensas ha puesto fin al turno de testificales para dar paso a las primeras pruebas periciales sobre la investigación en torno a la muerte de la niña de 4 años ocurrida en el domicilio familiar de La Rondilla (de allí salió en estado muy grave el 2 de agosto de 2017 y falleció al día siguiente en el Clínico). Cinco médicas, pertenecientes al Instituto Nacional de Toxicología, han comparecido ante el jurado para explicar que no hallaron restos de ADN de varón o de semén en las muestras tomadas del cuerpo de Sara (de saliva, vaginales y anales). Sí encontraron una proteína, que puede proceder del semén humano, pero también de otros fluidos biológicos, por lo que lo consideraron como un «falso positivo». Podría ser, a lo sumo, un indicio de que la pequeña pudo sufrir una agresión sexual si este falso positivo se pone en contexto con los resultados de la autopia que, según mantienen las acusaciones, sí apuntan a que ocurrió. Pero nada más, según han querido dejar claro las cinco especialistas.

La sesión ha concluido con la declaración de las cinco peritos y continuará con más peritos, incluidos los forenses, a partir del próximo martes. El juicio con jurado por el crimen de Sara concluirá, en principio, el jueves de la semana que viene con la exposición de los informes finales de las acusaciones y defensas. Después será el jurado el que deberá determinar la culpabilidad o inocencia de Davinia y Roberto.