Cruz Roja y Policía de Valladolid apuestan por las patrullas en bicicleta

Victoria Combarros y Jesús Zarzuelo, en sus unidades de asistencia en bicicleta. /Rodrigo Jiménez
Victoria Combarros y Jesús Zarzuelo, en sus unidades de asistencia en bicicleta. / Rodrigo Jiménez

Ambas entidades contarán con unidades ciclistas después de que las pruebas piloto demostraran su versatilidad y eficacia

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

Hay una máxima sobre la que gira todo lo demás en la Cruz Roja: cuanto antes se llegue a prestar atención, mejor. Si lo más rápido para ofrecer ese primer auxilio es una ambulancia, bienvenida sea. Pero si es a pie, o en moto, o en burro -que los hubo en su historia- o en bicicleta, sean también. Y en Valladolid han comprobado que lo de la unidad ciclista funciona. La pusieron en marcha, a modo de experiencia piloto, con dos BH blancas bien equipadas en la Cabalgata de Reyes. Y repitieron en la Media media maratón universitaria. Y después en la Marcha Asprona. Y se encontraron con que la respuesta era adecuada. Así que a partir de ahora cada vez será más habitual encontrárselos en aquellos eventos en los que sea el método más adecuado de prestar auxilio.

«No nos estamos inventando nada. Cuando no había recursos tan sofisticados como ambulancias y vehículos medicalizados, la Cruz Roja ya, además de con burros, iba en bici o a pie. Está documentado. No es reinventarse nada, pero Cruz Roja tiene una actitud proactiva en materia de asistencia sanitaria. Los tiempos van cambiando, los tipos de riesgo también y lo que intentamos es mejorar nuestras capacidades y sobre todo el tiempo de respuesta para la atención ante una emergencia», justifica Eloy Ortega, técnico y responsable de emergencias en Cruz Roja Valladolid.

Una ambulancia navarra tirada por burros en una imagen antigua.
Una ambulancia navarra tirada por burros en una imagen antigua.

Las dos BH blancas, de momento mecánicas -dicen que a ver si el Ayuntamiento, que va a comprar bicis eléctricas a la Policía, se estira un poco-, con 21 marchas y equipadas hasta con un desfibrilador. En total, 30 kilos «bien repartidos atrás», asegura Victoria Combarros, una de las voluntarias que forma parte de esta unidad especial. «Está bien dividido el equipamiento porque está detrás a los dos lados y es fácil andar con la bicicleta», explica, aunque ella no es usuaria habitual de este medio de transporte, sino del autobús urbano y de la marcha a pie. «La bici, más en el gimnasio».

Mientras colocan las cosas en el portaequipajes, su compañero Jesús Zarzuelo cuenta que él sí, que es de los que tiran de bici para llegar al trabajo y moverse por la ciudad. «Todo evoluciona y cada vez se ven más bicis en la ciudad», dice ufano.

Es evidente que su función no es la de trasladar heridos al hospital, por ejemplo. Pero resulta clave porque pueden ser los primeros en llegar a un punto y activar la cadena de asistencia que, quizá, le salve la vida a alguien. «Al incorporar estos elementos, con equipos de voluntarios que llamamos equipos de socorro, logramos una mejora del tiempo de respuesta dentro de los dispositivos de riesgo preventivos», señala Eloy Ortega. El ejemplo más reciente es el de la Marcha Asprona. A lo largo de un recorrido de 22 kilómetros hay ciertos puntos en los que los voluntarios de Cruz Roja se apostan para socorrer a quien lo necesite. «En la Marcha Asprona fueron los servicios en bici los primeros en activar la cadena asistencial. Cuanto menos tiempo pase en localizar a un accidentado, mejor, se minimizan los riesgos. Sabemos que el primer minuto es muy importante para determinar el tipo de riesgo y a partir de ahí, en los cuatro primeros minutos, si el riesgo es urgente y tiene que ver con algo cardiovascular, estos equipos, que llevan un desfibrilador, nos pueden permitir salvar la vida».

Las bicicletas de Cruz Roja están equipadas con desfibriladores y un botiquín completo

Zarzuelo se felicita de que estos aparatos estén cada vez más presentes en lugares públicos. «Se ve que hay una cultura para que se instale en todos los sitios públicos, lo que es puede ser la diferencia entre salvar la vida a alguien o no».

El desfibrilador es uno de los accesorios que llaman la atención en estas bicicletas, equipadas con luces de emergencia azul y roja en el manillar y todo lo necesario para ayudar a quien lo necesite. «Llevan equipos de primeros auxilios con un botiquín muy completo para apertura de vías aéreas, reanimación cardiopulmonar y el propio desfibrilador», señala Ortega.

Victoria y Jesús muestran el equipamiento de las bicis, que incluyen un desfibrilador.
Victoria y Jesús muestran el equipamiento de las bicis, que incluyen un desfibrilador. / Rodrigo Jiménez

Victoria Combarros, cinco años en Cruz Roja, cuenta que en la marcha Asprona ya se les puso a prueba. «Alguna caída, pequeños raspones, ampollas...». Nada muy grave, según parece, aunque nunca se sabe dónde va a producirse el siguiente percance. Por eso la idea es que vayan introduciéndose cada vez más en la vida de la ciudad. «Con la celebración del Teatro de Calle estaremos presentes con los equipos de socorro en sitios estáticos y luego, de una manera dinámica, podremos estar más cerca de modo itinerante con las bicicletas», explica Eloy Ortega. «El equipo sanitario que va será capaz de determinar el tipo de riesgo. Tienen unos conocimientos básicos para activar la cadena asistencial y hacer una primera evaluación y las atenciones que correspondan en cada caso hasta la llegada de los diferentes recursos».

Y aquí Ortega hace un inciso para reclamar a todos más interés por conocer algunos mecanismos de primeros auxilios. «Todos los ciudadanos que podamos acceder a la formación específica en primeros auxilios somos el primer eslabón en la cadena asistencial», dice.

Y el tiempo de respuesta, ya lo ha dicho, es clave.

La respuesta de los voluntarios ha sido positiva pese a alguna reticencia inicial. «Queremos que el voluntariado vea que ir en bici no es un castigo y se han dado cuenta de lo que representa y de lo operativo que es. Y los organizadores de eventos nos apoyan y nos respaldan», comenta el responsable de emergencias en Cruz Roja Valladolid. A Jesús Zarzuelo, desde luego, no le tiene que convencer. Después de las primeras experiencias, este voluntario considera que la bicicleta «Tiene sus ventajas, es un vehículo ágil que puede circular por cualquier sitio cuando hay masificación de gente y la ambulancia no puede entrar, o en lugares a los que andando se tarda bastante en acceder porque hay que recorrer distancias largas».

En breve, en esos casos se verán acompañados de agentes de la Policía Municipal en bicicleta. Unas unidades que se probaron con éxito el verano pasado y que serán realidad antes de acabar el año.

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