El corte de la calle Santiago Rusiñol complicará durante un mes el tráfico en Vadillos

Obras en la plaza de Luis Braille, con la calle Santiago Rusiñol al fondo. /J. S.
Obras en la plaza de Luis Braille, con la calle Santiago Rusiñol al fondo. / J. S.

Las obras obligarán desde este martes a desviarse por Palacio Valdés y Gabriel y Galán para llegar a la plaza de Luis Braille

EL NORTEVALLADOLID

La obra de remodelación urbanística de la plaza de Luis Braille afronta desde este martes una nueva etapa que obligará a cortar el tráfico de la calle Santiago Rusiñol (en el carril de sentido desde Vadillos hacia San Juan) durante el próximo mes, según ha informado la Policía Local. El recorrido alternativo que deberán seguir los conductores hasta el 8 de febrero será por Palacio Valdés y luego Gabriel y Galán para, desde ahí, transitar hacia la calle Renedo, que según los datos del gabinete de Movilidad registra cada día, de media, el paso de 5.359 vehículos camino de San Juan. El corte no afectará al sentido contrario de la circulación en Santiago Rusiñol (desde Luis Braille hacia Vadillos).

El desvío obligado por las obras dificultará aún más el tráfico en el entorno de Vadillos, Batallas y San Juan e incrementará la presión sobre uno de los cruces más complicados de la ciudad, el que une el paseo del Cauce con Gabriel y Galán.

La reforma de la plaza Luis Braille comenzó el pasado mes de noviembre y se prolongará hasta mayo. Serán seis meses de tajo para remozar una plazoleta histórica, que hasta ahora lucía una gigantesca (y confusa) rotonda de diez metros de diámetro y que, una vez concluidos los trabajos, ganará espacio para el peatón, con una cuña ajardinada entre las calles Pólvora y Renedo (al otro lado del edificio de Telefónica).

Esta nueva zona de descanso incluirá árboles, dos bancos corridos sobre suelo drenante y una fuente. Además, se colocará una placa en 'braille' como recuerdo a la persona que presta su nombre a la plaza. Una vez finalizada la obra, la supresión de la rotonda permitirá ganar agilidad en el tráfico, al simplificar los giros y los accesos a la plaza desde Santiago Rusiñol o Pólvora. Esta última calle permanece cortada desde el inicio de la reforma.