Valladolid
Catorce minutos de audiencia preliminar para volver a solicitar la apertura de juicio oral en el caso Esther LópezLa instructora escucha nuevamente a las partes antes de dictar un nuevo auto, mientras la defensa insiste en que se incorporen nuevas diligencias
Óscar Sanz, el único investigado por la muerte violenta de Esther López, ha estado más tiempo esperando fuera que en la propia sala de vistas ... número 2. Ha llegado sobre las 9:45 a los juzgados de la calle Angustias. Nuevamente en un coche de la marca Audi y bajo un cordón policial que dejaba inservible la calle Torrecilla al resto de la ciudadanía. Aun así, no ha entrado en sala hasta las 10:25 horas, tras un problema inicial con una videoconferencia, y catorce minutos después salía por la puerta para abandonar 'ipso facto' la sede judicial de la calle Angustias. Antes de las 11:00 horas, en el mismo vehículo, dejaba la sede judicial.
¿Y qué ha escuchado Óscar Sanz ante la titular del Juzgado de Instrucción 5? Pues lo que ya se sabía. La titular había citado a todas las partes antes de pronunciarse sobre el auto de apertura de juicio oral. Un trámite más dentro del tedioso procedimiento en el que las acusaciones han vuelto a solicitar que se siga avanzando en la causa para sentar ante un tribunal popular al acusado de asesinar a la vecina de Traspinedo tras atropellarla con su coche. Hasta ahí, porque consideran, al igual que la jueza, que la instrucción ya está más que terminada y que no se necesitan nuevas pruebas.
Más extensas han sido las abogadas de Óscar Sanz, que además de solicitar el sobreseimiento de la causa al no existir «ningún indicio contra su cliente», han vuelto a pedir la incorporación de más diligencias, siempre rechazadas por la jueza para «no dilatar el procedimiento». «Hay unas pruebas que se piden para que se practiquen antes del inicio del juicio oral. Las hemos vuelto a reiterar para que se hagan antes de la celebración del juicio oral. Se nos dice que es que queremos dilatar el procedimiento. De ninguna manera queremos dilatar nada. Lo que se ha dilatado aquí es la investigación, cuatro años. Nosotros las pruebas que hemos pedido no suponen ni un día de retraso porque son pruebas que tiene ya la UCO y que nosotros no tenemos», han agregado las letradas tras la audiencia preliminar.
Y esos informes que solicitan son concretamente las fotos de la autopsia a Esther López, oficios sobre otro teléfono que tenía la vecina de Traspinedo, oficios a la Junta de Castilla y León para que determine si el cuerpo, cuando apareció, presentaba rasgos de haber estado 21 días a la intemperie en «una zona plagada de bichos, fauna...». «No se nos han admitido. Son pruebas que no dilatan nada. Se pueden practicar antes del comienzo del juicio oral. En este tiempo es lo que estamos pidiendo», han subrayado las dos abogadas de Óscar Sanz, quienes ya se expresan como si la jueza fuera a dictar el auto de apertura de juicio oral.
Para redactarlo, la titular de Instrucción 5 tiene, según marca la ley, hasta tres días. Será el último trámite de la instructora antes de que la causa se eleve a la Audiencia de Valladolid y se inicien los preparativos para sentar a Óscar Sanz ante un jurado popular acusado de asesinato, con penas de prisión que van desde los 18 años hasta los 39.
Precisamente, este miércoles sus letradas han deslizado cómo se encuentra actualmente el único investigado. «Os lo podéis imaginar. Además de estar con toda esta presión de los cuatro años, tenemos insultos, amenazas, injurias y acoso para un acto meramente formal. Sacad conclusiones vosotros de cómo está», han añadido ante una marabunta de periodistas apostados a la puerta del juzgado.
Nueva concentración
Allí, en la calle Angustias, ha tenido lugar una nueva concentración de los familiares y amigos de la víctima para pedir justicia para Esther. Ante unas temperaturas gélidas, han vuelto a reclamar que el procedimiento avance mientras, con cánticos, hacían alusión a los cuatro años de instrucción.
Han sido alrededor de una veintena de personas, entre los que se encontraban la hermana y el padre de la víctima. Siempre con carteles con el rostro de Esther y con la pancarta que ya ha sido desplegada en innumerables concentraciones.
Todo ello mientras Óscar Sanz volvía a los juzgados para acceder por la calle Torrecilla. Una vía blindada por la Policía Nacional y a la que solo permitían el acceso a medios gráficos, por lo que a la cafetería ubicada en ese punto la han dejado sin clientela alrededor de una hora y media. Medidas de seguridad alegaban los agentes para escoltar en coche a Óscar Sanz, que siempre ha permanecido en libertad.
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