Todos contra el cáncer en recuerdo de Nicolás

Susana, voluntaria de la AECC, que recoge firmas para lograr una estrategia nacional de investigación contra el cáncer. /GABRIEL VILLAMIL
Susana, voluntaria de la AECC, que recoge firmas para lograr una estrategia nacional de investigación contra el cáncer. / GABRIEL VILLAMIL

Murió por un tumor cerebral con cinco años... ahora, su madre Susana apoya a la AECC para reclamar al Gobierno una estrategia de investigación contra la enfermedad

Víctor Vela
VÍCTOR VELAVALLADOLID

Lo peor, cuentan Diego y Susana, era el silencio de casa a la hora de dormir. Ni toses, ni llantos, ni un somier que se quejara al otro lado del pasillo. Ya no había nadie que se levantara de madrugada para ir al baño, para pedir cariño, para encaramarse a su cama y decir: 'Mamá, no puedo dormir'. Nicolás falleció el 16 de junio de 2010. Tenía cinco años. Luchó contra el cáncer durante dos meses y medio.Al final, ganó el tumor.

Ocho años después, su madre, Susana, con un chaleco verde de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), recoge en el vestíbulo del hospital Río Hortega firmas para que el Gobierno apruebe una estrategia que garantice fondos para investigar contra el enfermedad, que impida los recortes presupuestarios, que comprometa ayudas para combatir el mal. «La investigación es fundamental, sobre todo para prevenir. Pero también para buscar tratamientos, para encontrar vías de supervivencia», dice Susana. «Con Nicolás no hubo solución, pero hace dos años operaron a mi padre de un tumor de estómago, le dieron quimio, radio... Y salió adelante».

Susana recuerda a su hijo, cuenta la historia de Nicolás delante de unos folios llenos de firmas y de un cartel de la AECC que dice que «si hoy parase la investigación, en el año 2030, una persona moriría de cáncer en el mundo cada dos segundos». Casi el tiempo en el que se tarda en decirlo:dos segundos.

Nicolás nació sano. En Ucrania. Sin antecedentes familiares de cáncer. Su madre biológica lo abandonó dos días después de nacer. Diego y Susana lo adoptaron cuando el pequeño tenía apenas dos años. Con cinco, le detectaron un glioma, «el tipo de tumor cerebral más agresivo. Si cuatro es lo más grave, un 3,8», rememora Susana. Cuenta que el pequeño no tuvo nunca síntomas aparentes. No le afectó al oído, ni a la vista, ni al equilibrio.

Valladolid destina 436.000 euros a programas de estudio oncológico

La junta provincial de la AsociaciónEspañola Contra el Cáncer (AECC)quiere sumar la rúbrica de miles de vallisoletanos a la campaña iniciada por la entidad para urgir al Gobierno a diseñar una Estrategia Nacional de Investigación en Cáncer y que garantice un mayor apoyo financiero, «tras el bache de recortes de los últimos años». El objetivo principal es mejorar la supervivencia y calidad de vida de los enfermos y «conseguir una supervivencia del 70 % para el año 2030», informa Efe, lo que supondría un incremento de cerca de veinte puntos respecto a la tasa actual de superación de la enfermedad (el 53 %), según ha explicado la responsable de proyectos de investigación biomédica de la asociación, Patricia Nieto.

Ángel Abengochea, secretario de la AECC en Valladolid, entiende que es necesaria una «financiación estable y una investigación apoyada» que permita «coordinar esfuerzos».Para ello, apeló a la colaboración de los vallisoletanos,«que ya han demostrado en ocasiones anteriores su compromiso frente al cáncer», indicó Abengochea, quien recordó que Valladolid «es la séptima provincia con mayor peso en la AECC», cuando por población ocupamos la posición 29. Valladolid destinará este año 436.000 euros a programas de investigación oncológica (fueron 341.000 euros en 2017). La asociación entregó ayer en Madrid hasta 160 ayudas a proyetos por importe de 17,6 millones.

María José Miranda, coordinadora de voluntariado de la AECCen Valladolid, recordó el lema de la campaña:«Si se deja de investigar, morimos». Por eso, anadió que el objetivo de aquí al 2030 es, como mínimo, «duplicar la inversión en investigación en cáncer». El año pasado, fueron 140 millones de euros. Este dinero servirá para financiar proyectos que permitan suavizar el paisaje previsto para el año 2030, cuando la AECC prevé que se detecte en España un nuevo caso de cáncer cada 1,8 minutos y se produzca un fallecimiento cada 3,8.

El año pasado, 1.509 personas murieron en Valladolid por cáncer (los más agresivos:pulmón, con 333 casos, y colorrectal, 223). Además, se diagnosticaron 2.891 nuevos casos en la provincia.

El doctor José Miguel García Vela, gerente del hospital RíoHortega, resaltó la importancia de la investigación para lograr una detección precoz y mejores niveles de supervivencia. «Es uno de los pilares básicos en el tratamiento», dijo. «Dado que la biología del cáncer es tremendamente compleja, si queremos ganar la guerra, esto requiere de muchos investigadores estudiando todos los aspectos básicos de la vida celular y su relación con el organismo», apuntó María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas.

«Nos empezamos a preocupar cuando vimos que Nicolás se cansaba. Siempre fue un torbellino. Hablaba con todo el mundo.A todos se acercaba. Tan rubio como era, con los ojos azul turquesa, llamaba mucho la atención. Pero llegó un momento en que estaba siempre cansado.La monitora de natación nos llamaba para decirnos que a los cinco minutos se tenía que salir de la piscina». Fue entonces cuando se empezaron a preocupar. Llegaron los pediatras, las citas, las exploraciones.

El 2 de abril de 2010, el diagnóstico. «Cuando le hicieron una resonancia vieron que tenía un tumor en el cerebro del tamaño de una naranja.Imagínatelo, tan grande en una cabeza tan pequeñita». Ese mismo día lo ingresaron en el Clínico. Al día siguiente, lo derivaron al Niño Jesús de Madrid. «Estuvimos allí dos meses. Nunca me hice ninguna esperanza porque los médicos fueron sinceros, pero es algo que nunca se supera, que no se olvida. ¿Cómo lo vamos a olvidar?», se pregunta Susana, quien ha intentado desde entonces rehacer su vida.

Dejó su trabajo como teleoperadora. Se encarga ahora de recepciones de hotel. Ha vuelto a aprender idiomas, se ha apuntado al gimnasio, hace medio año dejó la medicación por depresión. Y se ha hecho voluntaria de la Asociación Española Contra el Cáncer. «Antes, no sabía ni dónde estaba la sede en Valladolid.Colaboraba con las cuestaciones, pero nunca daba un paso más allá. Ahora sé de la importancia de comprometerse, de echar una mano, de que ese dinero que aportamos sirva para acompañar a enfermos y familias, para prestar atención psicológica... y para investigar». «Olvidar no se puede. No quiero olvidar. Nicolás siempre estará con nosotros». Aunque, por desgracia, su respiración no se escuche de noche al otro lado del pasillo.

A por un nuevo récord en la marcha del 28 de octubre

Valladolid ya se prepara para demostrar de nuevo su apoyo en la lucha contra la enfermedad. El próximo 28 de octubre tendrá lugar una nueva edición de la marcha contra el cáncer, que el año pasado reunió a 45.000 personas por el centro de la capital (la más numerosa de España).