Vida de barrio
Del campo al paraíso familiar llamado El Peral: «El barrio tiene mucho futuro»Antes de edificarse, en los terrenos se cultivaban árboles frutales, especialmente perales
No existe mucha información acerca del barrio de El Peral, uno de los más modernos de la ciudad, de ahí su escaso contexto histórico. Estamos ante una de las últimas grandes expansiones situadas al sur de Valladolid, donde se encuentran barrios históricos como La Rubia o Las Villas y zonas más modernas como Covaresa o Parque Alameda. Ubicado entre la Cañada Real y el Camino Viejo de Simancas, su desarrollo comenzó hace más de dos décadas, cuando se aprobó un plan parcial poco antes de iniciar el nuevo siglo, en 1999.
El nombre de El Peral no es ni mucho menos casual. Antes de edificarse, en estos terrenos se cultivaban sobre todo árboles frutales, especialmente perales, lo que inspiró también los nombres de muchas de sus calles, las cuales están todas relacionadas con frutales.
A pesar de ser uno de los barrios más modernos de la ciudad, ha logrado dotarse de algunas infraestructuras importantes. Actualmente, allí se encuentra el colegio CEIP El Peral, construido en las primeras fases del desarrollo urbanístico, los vecinos cuentan con un campo de fútbol cuyo nombre hace un claro homenaje a los hermanos Lesmes, históricos jugadores del Real Valladolid y además tiene dispone de una farmacia y varios bares que dan vida a la zona.
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A todo esto hay que sumarle que desde el punto de vista urbanístico el barrio es moderno y sostenible, ya que muchas de sus viviendas son construcciones Passivhaus, con un enfoque de diseño bioclimático que prioriza la eficiencia energética para minimizar la necesidad de calefacción y refrigeración activas.
Para entender esa transformación basta darse un paseo por sus calles o sentarse en uno de los pocos bares que lo habitan, donde Susana Cerviño recibe cada día a vecinos y visitantes con una agradable sonrisa.
Lleva pocos meses detrás de la barra del Acero, que alimenta a decenas de vallisoletanos a diario en busca de un lugar agradable y tranquilo, lejos del bullicio del centro de Valladolid. «La gente es estupenda, muy educada, maravillosa. Yo no puedo decir nada malo del barrio, en absoluto» comenta feliz por su nueva etapa en El Peral. El bar es uno de los pocos locales de la zona, así que la vida social del barrio pasa inevitablemente por aquí. Pero Susana no se queja.
«La gente es estupenda, muy educada, maravillosa. Yo no puedo decir nada malo del barrio, en absoluto»
Susana Cerviño
Camarera en El Peral
La zona crece como la espuma y, aunque la construcción es en su mayoría de chalés y adosados, cada nueva vivienda trae consigo más movimiento. «Es muy tranquilo, muy relajado y con muy buen ambiente. Tiene parques, zonas verdes y está muy bien comunicado. Yo lo recomiendo 100%», concluye antes de continuar con su servicio.
Al lado de la calle Aguacate, se encuentra la gran plaza del barrio que cuenta con amplias zonas verdes y es ideal para el paseo diario de los vecinos. Muchos aprovechan a última hora para bajar con los niños o bien pasear a sus perros. Es el caso de Altea Belloti, una joven italiana del norte que ha mudado hace tan solo tres meses a Valladolid y ha encontrado en El Peral su zona ideal para comenzar una nueva vida con su marido y su amable 'perrete' Michu. Para ella es clave tener comercios y un gran supermercado cerca, además de sentirse bien conectada con el resto de Valladolid.
«El Peral es el mejor sitio para vivir si tienes perros»
Andrea Belloti
Vecina del barrio
«Me gusta mucho cómo funciona aquí el transporte público, aunque agradecería que hubiese más restaurantes, soy muy fan de la comida española» comenta entre risas a la vez que reivindica algo más de hostelería por la zona.
Sin embargo, Belloti se deshace en elogios con el barrio. «Hay muchos parques y zonas verdes, para la gente que tenemos mascotas El Peral es el mejor sitio para estar» apostilla mientras deja que Michu juegue con otros canes.
«Tienes todo lo básico muy cerca sin necesidad de irte a otros barrios»
Agustina 'Tina'
Veterana vecina de El Peral
A pesar de ser una de las zonas más modernas de la ciudad, aquí ya viven vecinos veteranos del barrio. Es el caso de Agustina, 'Tina', para los amigos, que vive aquí desde hace 18 años, cuando, como bien dice ella, «todo esto era campo». Sale del supermercado, es su hora para hacer recados antes de irse a casa. «Antes no había más que tres edificios contados, todo esto ha crecido muy rápido» dice feliz por haber tomado la decisión de mudarse a un barrio que cada vez tiene más vida.
Tina concluye que, lo mejor para ella de El Peral, es que «tienes todo lo básico muy cerca sin necesidad de irte a otros barrios».
Los vecinos coinciden. Faltan algunos comercios -sobre todo bares y restaurantes-, pero lo que ya hay funciona y la gente se conoce, se saluda y se siente segura. Quizá por eso todos, desde la recién llegada hasta la veterana, repiten la misma idea con palabras distintas. El Peral es un barrio tranquilo, cuidado y con futuro.
La próxima semana...
Diego Fernández y Rodrigo Ucero visitan el barrio de Delicias, pero se dividirá en dos partes. El 5 de diciembre, se hará un recorrido por la zona situada frente a Arco Ladrillo.
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