Un beso viral frente a Vox en Valladolid para «defender la diversidad sexual»

Dos mujeres protagonizan en Portugalete un gesto «de libertad y visibilidad lésbica» para «rechazar recortes en la igualdad»

Claudia y V. se besan frente a simpatizantes de Vox. /EL NORTE
Claudia y V. se besan frente a simpatizantes de Vox. / EL NORTE
Víctor Vela
VÍCTOR VELAVALLADOLID

«¿Nos besamos?», se preguntaron, con una caña de por medio, mientras pasaban la mañana en una terraza junto a la catedral. Era sábado (30 de marzo), hacía bueno, estaban todas la mesas llenas, simpatizantes de Vox (con chaleco verde) repartían folletos en la plaza de Portugalete. «¿Nos besamos?», pensaron Claudia y su amiga V (prefiere no desvelar su nombre, más allá de una letra).

Y entonces se levantaron, se colocaron delante de la mesa informativa de Vox, pidieron a la hermana de V que les hiciera una foto con el móvil, se besaron, subieron la imagen a redes sociales y el mensaje comenzó a ganar 'likes' y retuits.

Su gesto ha hallado réplicas en otras ciudades, como ejemplo de «visibilidad por la diversidad sexual», como símbolo de «lucha contra las ideas que plantean el recorte de derechos y de las políticas de igualdad».

Claudia tiene 24 años, estudió Medicina, acaba de terminar el MIR, es bisexual. V tiene 20 años, lesbiana. «No somos pareja, no estamos juntas. Somos amigas, del mismo equipo. Y pensamos que ese beso era un símbolo, una forma de demostrar cómo elegimos querernos y de mostrarnos en contra de eso que llaman la familia 'natural'», explica Claudia. «Es alucinante que en el año 2019 se siga escuchando a personas decir que hay terapias para reconducirnos. Yo, desde luego, jamás podría votar a alguien que va en contra de los sentimientos de las personas», asegura Claudia, madrileña con fuertes vínculos en Valladolid.

Aquí estudió la carrera de Medicina. Confía en volver ahora para ejercer aquí su profesión. «Me encanta la ciudad. Y me hace especial ilusión que la foto se haya hecho viral desde Valladolid. Hay gente que tiene una visión cerrada de la ciudad. A mí me han dicho lo de 'fachadolid'. Y me fastidia, porque no es una imagen con la que creo que los vallisoletanos se sientan representados. Aquí hay gran libertad, es una ciudad abierta. Yno me gusta que desde fuera se tenga una visión errónea de Valladolid».

Cuentan que no fue un gesto premeditado. Que partió casi de un impulso. Que ese día paseaban por Portugalete.Claudia acababa de llegar de un viaje por Indonesia. Aterrizó en Barcelona y, desde allí, en avión, recaló en Valladolid para pasar unos días y visitar a los amigos que hizo en la carrera, en la residencia de estudiantes, durante su etapa en la ciudad. Entre esos amigos, está V. «Fuimos con su hermana a dar un paseo por el centro. Nos sentamos en la terraza y cuando vimos la caseta de Vox –se acercaba a ella mucha gente– empezamos a hablar entre nosotras de las críticas que habían hecho sobre el colectivo LGTBI. Creemos que sobre sus posturas en determinados aspectos hay desconocimiento y que por eso tienen tanto apoyo. Y decidimos levantarnos y darnos ese beso», explican.

Cuentan que aquel mensaje subido al perfil de twitter de V ha despertado numerosas reacciones. «Ha habido algunas patéticas, como esa que decía que después de besarnos tendríamos que lavarnos la boca con lejía, pero la mayoría han sido mensajes de apoyo. No somos novias y no hace falta que lo seamos para darnos un beso y defender nuestros derechos.Algunos nos daban las gracias por la valentía. En parte esa palabra me fastidia. No debería ser un gesto que se califique como valiente. No hay valor de ningún tipo en mostrar cariño a las personas que quieres».

Desde Vox Valladolid aseguraron ayer que «en ningún momento» se sintieron «incómodos» por la situación. «No tenemos ningún problemas con que se acerquen y se besen quienes quieran. Vox no es un partido homófobo. Santiago Abascal lo ha reiterado en varias ocasiones. Y entre los simpatizantes y candidatos de Vox hay también homosexuales».