Valladolid
Un barrendero de La Rondilla muestra su hartazgo por la falta de civismo de algunos vecinosFelipe Soriano lleva 36 años limpiando las calles de ese barrio y denuncia en redes sociales la suciedad que se acumula en los contenedores
Tira de ironía en redes sociales para mostrar su hartazgo ante una situación que afecta de forma directa y diaria su trabajo. Felipe Soriano es ... bien conocido en el barrio de La Rondilla, pues lleva 36 años limpiando sus calles y dice muy seguro «no he visto tanto desorden y tanta basura como ahora».
El hecho de encontrarse a diario montañas de cartones, enseres apilados, o restos de obra por el suelo cuando su cometido es mantener limpias las calles «desmoraliza y desmotiva a cualquiera por muy buena actitud que tengas cada día, admite. Por eso, ha decidido sacar los colores a esos a los que la ausencia de civismo les acompaña las 24 horas del día y exponer al resto de vecinos de la ciudad un problema que va por barrios.
Ha publicado en redes sociales el antes, una imagen de varios contenedores en Cardenal Cisneros donde la acera está repleta de cartones; y el después, el mismo punto una vez recogido y limpio tras su trabajo y el de un compañero. «Cansa el doble tener que hacer tu trabajo y a mayores recoger todo esto que la gente tiene que meter en el contenedor».
En apenas unas horas han sido más de 60 los vecinos de la zona que han afeado la actitud de los que tiran de todo sin mirar las consecuencias y los que, además han agradecido el trabajo y el esfuerzo diario de barrenderos como Felipe que mantienen la limpieza en las vías públicas.
Admite que hay calles más y menos limpias a la hora de encontrarse con estos puntos de acumulación de desperdicios. «Tirso de Molina, Calderón de la Barca, Calle Adoración por poner solo unos ejemplos. El problema en muchos casos es que hacen obras en las casas, las vacían por completo y nadie contrata un contenedor de obra. Tirar todo por ahí», lamenta Soriano.
Sabe que la situación, lejos de mejorar irá a peor durante las próximas semanas «empezando con el Black Friday aumentan las compras y las cajas, los paquetes te digo yo dónde van a terminar y aún nos falta la Navidad, que genera mucho más desperdicio de envases, cajas etc...», asegura el trabajador de 54 años. En su opinión serían necesarios más contenedores para solucionar parte del problema, «la otra parte va con el comportamiento de cada uno». Apela al civismo porque ha visto de todo durante más de tres décadas limpiando las calles. «Dejan hasta colchones sucios al lado de colegios o comercios. No hay respeto por nada».
Parte de ese gran porcentaje que lo hace bien ha puesto en valor la importancia del trabajo de los técnicos de limpieza. «Si no fuera por los barrenderos nos comían las ratas, gracias por vuestra labor», comentaba una vecina. Entre decenas de comentarios, uno que afirma algo en lo que está de acuerdo Soriano. «Desde que han puesto el impuesto sobre las basuras, la gente lo hace más adrede para decir que se paga para nada, pero vosotros hacéis buen trabajo, limpiáis bien y no tenéis la culpa de nada», escribía otro vecino.
La normativa en Valladolid publicada en la Ordenanza de Recogida Selectiva de Residuos Domésticos y de Limpieza Viaria penaliza estas acciones. El simple hecho de dejar cartón o residuos voluminosos de cualquier manera y fuera de los contenedores destinados para ello, así como el no respetar los horarios conllevan penalizaciones que tienen que ser denunciadas por agentes de Policía Municipal y que varían de 750, 1.500 o 3.000 euros, si se consideran hechos leves, graves o muy graves, respectivamente. De la misma forma, las cuantías aplican a las personas que depositan restos de obra en contenedores no destinados a tal fin.
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