Barquitos de papel varados en la plaza vallisoletana de Poniente

Obras en el sistema de drenaje de la fuente de Jorge Guillén, que continúa vacía. / Henar Sastre

Los fallos de drenaje mantienen vacía la fuente de Jorge Guillén desde que fue reconstruida en mayo

J. Sanz
J. SANZValladolid

Los simbólicos barquitos de papel que flotaban en el corazón de la plaza de Poniente cumplen siete meses varados a la espera de que los operarios de la empresa que ejecutó los costosos trabajos de reconstrucción de la fuente que homenajea a Jorge Guillén den con la solución a «los problemas de drenaje que fueron detectados justo antes de llenarla», según reconoce la concejala de Medio Ambiente, María Sánchez, quien concreta que «la empresa está trabajando ahora en el rebosadero para arreglar el problema y volver a llenarla cuanto antes».

La fuente fue inaugurada hace justo veinte años aprovechando la última gran remodelación del parque original de 1933 y tuvo que ser demolida en 2013 -solo se conservaron las figuras del escritor Jorge Guillén (1893-1984), de los dos niños que jugaban junto a él y los dos barquitos de papel del vaso- para instalar la nave provisional del Mercado del Val que ocupó el espacio central de la plaza de Poniente en los años siguientes. El armazón metálico fue retirado a comienzos de este 2018 (para ser reutilizada en las instalaciones del Centro de Artesanía de Barrio España) y la fuente fue reconstruida unos meses después. Tanto es así que el 18 de mayo, una vez colocadas las cinco figuras del conjunto escultórico, se anunció que iba ser llenada de nuevo. Pero eso nunca ocurrió.

«La empresa que realizó la obra está trabajando en el rebosadero para solucionar el problema»

Así que la fuente permanece vacía desde entonces. «Surgieron problemas con el rebosadero que se vieron a tiempo y que ahora están tratando de solucionar, aunque no se atreven a dar plazos», reitera la titular de Medio Ambiente y responsable de Parques y Jardines.

Cinco años después

El traslado de la nave provisional del Val, la rehabilitación del paseo central de la plaza de Poniente y la reconstrucción de la fuente de Jorge Guillén costaron 173.000 euros y se ejecutaron entre los meses de febrero y mayo. Los jardines, en teoría, recuperaron entonces el aspecto que tenían antes del traslado temporal de los puestos del Mercado del Val durante tres años (el original reabrió sus puertas el 30 de noviembre de 2016) y de dos años de abandono para financiar las costosas obras de recuperación del eje central de Poniente. Solo la fuente espera aún su llenado para dar por concluida la intervención.