El Banco de Alimentos de Valladolid anima a celebrar operaciones kilo en octubre para llenar sus naves

Voluntarios del Banco de Alimentos, en la sede de la fundación. /HENAR SASTRE
Voluntarios del Banco de Alimentos, en la sede de la fundación. / HENAR SASTRE

La ONG se ha fijado el reto de garantizar el reparto mensual de patatas entre sus 15.500 beneficiarios

Víctor Vela
VÍCTOR VELAValladolid

No es el otoño la estación más benigna para el Banco de Alimentos.La entidad solidaria ha alertado de que sus reservas se encuentran «casi en mínimos» después del verano (durante los meses de julio y agosto baja la entrada de víveres)y a la espera de las grandes recogidas previas a la Navidad. «Todos los meses repartimos 230 toneladas de comida entre 15.500 personas... y nos gusta mantener el compromiso durante todo el año», explica Jesús Mediavilla, presidente del Banco de Alimentos.

La entidad ha lanzado un llamamiento para la organización de operaciones kilo en colegios, asociaciones y empresas, con el objetivo de llenar sus naves durante el otoño, a la espera de la gran recogida que celebrará los días 22 y 23 de noviembre con la colaboración de las principales cadenas de supermercados.

«La mayoría de colectivos organiza operaciones kilo en torno a la Navidad y ahora, después del verano, son si cabe más necesarias», apunta Mediavilla, quien subraya que «el Banco está bastante vacío, así que cualquier actividad será bien recibida». Hay un llamamiento especial para conseguir leche entera, conservas de carne y cereales de desayuno. Lo habitual en las campañas de recogida es conseguir pasta, arroz, legumbres o aceite, «cuando hay otros productos que ayudan a diversificar la dieta y que no suelen estar entre los alimentos que más recibimos».

La entidad solidaria se ha fijado para esta temporada un nuevo reto: garantizar el reparto mensual de patatas entre las familias más desfavorecidas. «Hay un proveedor particular que nos suministra las patatas, ya que es un producto que no llega por otras vías, como los fondos europeos o el programa español que nos abastece de frutas y verduras», explica Mediavilla.

La intención de la ONG es que el reparto de patatas no dependa solo de las aportaciones de un solo proveedor, sino destinar parte de sus fondos económicos a adquirir este producto y que pueda formar parte de los repartos habituales que se efectúan a través de 137 parroquias y colectivos sociales.

«Las patatas son un alimento muy importante (para guisos, como acompañamiento) y que hasta ahora no está siempre garantizado en nuestro reparto», explica Mediavilla. Se trata de un tubérculo que proporciona un importante aporte energético (90 calorías por cada cien gramos), con especial presencia de potasio. Además, el consumo de 180 gramos de patata conlleva una media de veinte miligramos de vitamina C, según recuerda Daniel de Luis, catedrático de Endocrinología y Nutrición. El doctor recomienda «asarlas o hervirlas con la piel, ya que esto reduce la pérdida de nutrientes».

El Banco de Alimentos celebrará el 6 de octubre la quinta edición de su caminata popular, que propone un recorrido por Las Contiendas con el objetivo de alcanzar los 3.000 participantes. El dinero obtenido con las inscripciones (cinco euros, en los centros de ElCorte Inglés)servirá para adquirir víveres. El año pasado se compraron 10.000 kilos de comida con la recaudación de la marcha. Además, la ONG ha anunciado los galardonados con sus premios Plato Solidario, que se entregarán el 18 de octubre en una gala en el AC Palacio de Santa Ana. Los reconocimientos este año han recaído en el centro San Juan de Dios, las empresas Emilio Esteban y Almacén Paher, el voluntario Fernando Navarro; la rectora de la UEMC, Imelda Rodríguez, y Juan José Rodríguez Marcos.