El Ayuntamiento revisará si la obra de la gasolinera de la avenida de Salamanca de Valladolid se ajusta a lo autorizado

Obras en la gasolinera. /
Obras en la gasolinera.

Vélez ya ha consultado con los técnicos y, «en principio, se está llevando cabo la intervención prevista»

El Norte
EL NORTEValladolid

El concejal de Movilidad y Espacio Público del Ayuntamiento de Valladolid, Luis Vélez, ha avanzado esta tarde que su departamento «estudiará» si la obra que se está llevando a cabo en la gasolinera de la avenida de Salamanca se ajusta a la licencia que concedió el Consistorio a los propietarios, después de que los vecinos de los bloques colindantes, algunos de ellos en construcción, hayan presentado un recurso contra esta actuación.

Vélez ha asegurado que aún no ha podido revisar este escrito, pero ha matizado que en una primera conversación con los técnicos de su departamento «la empresa está llevando a cabo lo autorizado, es decir el desmontaje de la estación de servicio y su retranqueo, de acuerdo con la planificación urbanística prevista».

El vecindario del edificio colindante a la gasolinera de la avenida Salamanca con la calle Doctor Villacián presentó el pasado 9 de agosto un recurso de reposición. Los futuros residentes del edificio denominado Vista Manga, aún en construcción, denunciaron que la estación de servicio (Repsol) a sus pies no estaba siendo remodelada, como consta en la licencia, sino que se estaba creando una obra nueva al haber «incluso extraído los depósitos subterráneos de combustible».

Según afirman los vecinos en el documento de recurso, esta implantación supondría una gasolinera más grande que la anterior y ubicada «aún más cerca de nuestro bloque de viviendas», lo que no está permitido si no hay 50 metros entre la zona de suministro y almacenamiento de carburante y el edificio residencial, según el Plan General de Ordenación Urbana.

Los vecinos sostienen que no cabe amparar esta obra nueva en una licencia de remodelación o modificación, sino que se debe contar con una de demolición de las instalaciones existentes y otra de implantación de la próxima construcción. Además, denunciaron los riesgos para la seguridad y la salud pública de tener una gasolinera tan cerca de una zona residencial.

Los responsables de la estación de servicio respondieron que la obra es legal y que tienen una «licencia consolidada» y «todo en regla» para su realización. Alegan que, en todo caso, «la culpa sería de la promotora que les vendió las viviendas sin avisarles» antes de cómo quedaría la zona.