El Ayuntamiento de Valladolid aplaza a junio las obras sostenibles para evitar «acusaciones de electoralismo»

Obras en el aparcamiento de la Plaza Mayor, que han sido sufragadas con Inversiones Financieramente Sostenibles. /J. S.
Obras en el aparcamiento de la Plaza Mayor, que han sido sufragadas con Inversiones Financieramente Sostenibles. / J. S.

Mantiene en cambio la aprobación del PGOU seis días antes de las elecciones porque «sigue el curso normal de la tramitación»

Lorena Sancho
LORENA SANCHOValladolid

El listado de obras que se pagarán con la partida de Inversiones Financieramente Sostenibles (a las que se puede destinar el superávit) no se aprobará hasta junio para evitar «una acusación de electoralismo» por parte de los grupos de la oposición. Será así en un pleno posterior al 26 de mayo y no antes, como estaba previsto, cuando el Ayuntamiento dé luz verde al listado de inversiones que se iban a financiar con el superávit del pasado año, que asciende a 13 millones de euros y que requerirá el consenso entre todas las áreas a la hora de seleccionar obras, pues realizaron propuestas por casi 24 millones de euros, que era la previsión inicial de ahorro de 2018, y deberán ajustarse a los 13 millones finales.

Tras mantener ayer una reunión con el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, y con el de Hacienda, Antonio Gato, el alcalde, Óscar Puente, avanzó así que han decidido «parar» la aprobación de las Inversiones Financieramente Sostenibles y esperar a que pase el 26 de mayo, pues su visto bueno en un pleno antes de las elecciones municipales «sí que podría tener una acusación de electoralismo que podría tener fundamento», por lo que consideró oportuno esperar «y que esas inversiones las decida el nuevo Gobierno».

No ocurrirá en cambio lo mismo en el caso de la aprobación provisional del Plan General de Ordenación Urbana, que se mantiene para la sesión plenaria extraordinaria del próximo 20 de mayo, seis días antes de la cita con las urnas, porque «está siguiendo el curso normal de la tramitación», según indicó Puente. «Lo que no podemos es parar la maquinaria de un proceso tan largo como ha sido el Plan General por el hecho de que haya elecciones», advirtió el alcalde, quien incidió en que el PGOU está aprobado de forma inicial hace meses y que ha habido un periodo de alegaciones que ya se ha resuelto «y ahora lo normal es llevarlo a aprobación provisional y después la definitiva la tendrá que aprobar la Junta de Castilla y León».

Fue el Grupo municipal Popular el que hace unos días, a través de su portavoz, José Antonio Martínez Bermejo, anunció que acudirán a la Junta Electoral Provincial para pedirle que valore si es adecuada la convocatoria de un pleno extraordinario seis días antes de las elecciones municipales. Queja que, según valoró ayer el alcalde, «no tenía ningún sentido», pues recordó que el Partido Popular aprobó el anterior Plan General (está vigente desde 2004) «a tres meses de las elecciones». «Lo importante –añadió– es que el trabajo de cuatro años de los funcionarios del Ayuntamiento no se pare».

293 alegaciones

El nuevo Plan General de Ordenación Urbana comenzó a tramitarse a comienzo de la presente legislatura. Ha recibido 263 alegaciones con 624 peticiones (algunas plantean hasta doce asuntos diferentes), de las cuales, se han admitido «una gran mayoría», según precisó el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia.

Se trata así de un documento que guiará la planificación urbanística de la ciudad, que dice adiós a las macrourbanizaciones situadas al otro lado de las rondas y aboga por un modelo de ciudad compacta, con hasta 20.000 viviendas en la trama urbana, un mayor número de corredores verdes, más espacio para el peatón, nuevos aparcamientos en los accesos a la capital y la integración ferroviaria en superficie con pasos y corredor verde frente al soterramiento, ya descartado.