Aulas de cultura presume de fomentar el conocimiento en entornos rurales

Jesús Julio Carnero encabeza la línea de grupo asistente en el Auditorio Miguel Delibes /Rodrigo Jímenez
Jesús Julio Carnero encabeza la línea de grupo asistente en el Auditorio Miguel Delibes / Rodrigo Jímenez

El auditorio Miguel Delibes acogió a 1.700 personas para celebrar el 35 aniversario del proyecto de divulgación

RUBÉN V. JUSTO Valladolid

El Auditorio Miguel Delibes estaba casi lleno. Cerca de 1.700 personas se encasillaron en sus butacas para presenciar el 35 aniversario de Aulas de Cultura. Intentar que la gente sepa leer y escribir, que tenga nociones culturales o que maneje adecuadamente Internet son algunos de los objetivos de un proyecto que afloró en 1983 y que aún dinamiza el conocimiento entre los mayores de los entornos rurales de la provincia de Valladolid.

El presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero, ensalzó Aulas de Cultura. «Uno de los mejores exponentes» de la Diputación puesto que «pone en valor la vida de los municipios». A su vez, destacó «el afán de superación» de de sus alumnos y el trabajo de los profesores , que buscan «la igualdad de oportunidades entre las personas con independencia de dónde vivan».

La gala siguió el guion previsto. Comenzó en torno a las 19:00 horas y homenajeó a alumnos, profesores, a políticos y gestores. Según Carnero, tres ejes fundamentales que han influido en que el proyecto perduré a lo largo del tiempo.

Afán por aprender

Hace 35 años quince personas se reunieron en Renedo de Esgueva bajo la motivación de adquirir una buena formación. Las cifras de analfabetismo dejaban patente una clara desigualdad social. Los habitantes de los entornos rurales, los más desfavorecidos. En 1991 el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó un recuento que indicaba que en los entornos rurales de la provincia había 86.242 personas analfabetas. En ese contexto nació Aulas de Cultura. Bajo la motivación de divulgar el conocimiento para fomentar la igualdad social.

Lejos de esa situación, el proyecto se presentó como un «dinamizador de la cultura» y celebraba su trigésimo quinto cumpleaños con 1.700 almas plantadas en torno al escenario del Auditorio del Miguel Delibes. Presenciaron la entrega de una placa conmemorativa a la docente que lleva más tiempo en activo, Marisi Lázaro. Y también contemplaron las actuaciones de las actrices Gemma de Pablo y Anahí van der Blick y la música de Paco Díez y Maria Salgado.

Números que hablan

Los asistentes escucharon con atención un audio que la Diputación montó para resumir 35 años de historia. Voces que reconocen su afán de ampliar el conocimiento a través de la cultura. «Aprendíamos a hacer cuentas y a escribir pero también a tolerar a personas que no piensan igual que nosotros», narraba una voz femenina.

En las butacas la presencia era fundamentalmente femenina. No por merca coincidencia. Sino porque el 80% de las alumnas de Aulas de Cultura son mujeres. Aunque, según apunta Carnero, la presencia masculina crece cada vez más. En el último año se registraron 4.252 inscritos con una edad media de 73 años.

Las actividades se diversificaron en 169 localidades distintas de la provincia a través de 239 aulas que imparten quince materias distintas. Entre las más demandadas: cultura, inglés e informática. Ésta última representa una de las apuestas de la Diputación en aras de frenar la brecha digital. «Madurando en informática» enseña a las personas mayores los fundamentos para navegar de forma segura a través de Internet y hacer un buen uso de las redes sociales.