La ARMH constata la existencia de restos humanos en una bodega de Medina

Julio del Olmo y Amador Nieto, en el acceso a la bodega./F. J.
Julio del Olmo y Amador Nieto, en el acceso a la bodega. / F. J.

Familiares de los represaliados se acercan hasta la excavación en un subterráneo para conocer las labores y aportar datos de más desaparecidos

Patricia González
PATRICIA GONZÁLEZMedina del campo

Esta siendo una de las excavaciones más complicadas de todas las realizadas en la provincia de Valladolid. La ubicación de la fosa común en una bodega medinense, denominada como 'Casa Alfredo Velasco' de más de cien metros de longitud y con alrededor de cien metros cúbicos de tierra que tendrán que ser extraídos, complican las labores que desde hace un mes está realizando la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid (ARMH), según explicó su presidente, Julio del Olmo, quien concretó que «a pesar de que el ritmo es lento y a pesar de que nos está costando mucho realizar la primera fase del proyecto, la buena noticia es que hemos encontrado los primeros restos humanos».

Las labores de esta primera fase finalizarán en aproximadamente dos semanas, más o menos. Después, el proyecto se paralizará hasta que la Junta de Castilla y León otorgue una nueva subvención a la Asociación para poder proceder al trabajo arqueológico.

«Hemos solicitado la nueva ayuda a la Junta, pero no sabemos cuándo se concederá la subvención, por lo que estaremos parados un tiempo. Creemos que la fase de identificación y los trabajos de arqueología y exhumación se podrían iniciar en entre los meses de junio y julio», concretó Del Olmo, que explicó que gracias a una fotografía de 2004 dieron con la puerta de acceso a la fosa común en la que estarían los cuerpos de 42 personas, dos de ellas mujeres, asesinados en la saca del 8 de diciembre de 1936.

Marián González, nieta de Francisco Caño (en la foto que sostiene en la mano), asesinado y enterrado en esa zona.
Marián González, nieta de Francisco Caño (en la foto que sostiene en la mano), asesinado y enterrado en esa zona.

Por el momento, además de sacar toneladas de tierra, la ARMH de Valladolid ha encontrado varios huesos. Asimismo, por la forma en la que fueron encontrados, desde la Asociación se bajara la posibilidad que «alguien entrara en la bodega y alteraran los restos (es decir que los movieran de lugar)». Además de encontrar varios huesos en una cata en el interior de la bodega, también han encontrado restos en un aljibe que han vaciado.

«Estamos a la espera de que venga una máquina nueva para ir sacando la arena y la tierra acumulada ya que sin esta máquina sería imposible sacar toda la arena que hay. Una vez finalizado este trabajo previo y, con la nueva subvención, iniciaremos la siguiente fase del proyecto con la exhumación y la identificación», explicó Del Olmo. Además, explicó que durante este mes de trabajo varios familiares de desaparecidos se han acercado hasta la fosa para conocer el ritmo de trabajo y para tener información de primera mano. Asimismo y tras la comunicación de dos familias, la ARMH sumaría a la lista de represaliados asesinados en Medina del Campo dos nuevas personas de las que por el momento se desconocía su paradero. Por el momento habrá que esperar hasta las identificaciones.

16 años de trabajo

Desde que arrancara la actividad de esta Asociación en la localidad en el año 2003 se puso el foco en esta bodega conocida como 'Casa Alfredo Velasco' o 'Los Alfredos', que se encuentra situada a unos siete kilómetros, en línea recta, del casco histórico de la localidad. Gracias a los testimonios y a los documentos, la ARMH concreta que los 27 identificados de los 42 desaparecidos serían hombres y mujeres con edades comprendidas entre los 27 y los 49 años de edad. La gran mayoría de ellos nacidos en Medina del Campo, pero también en otras localidades cercanas como Rueda, Rodilana o Torrecilla de la Orden.

Asimismo entre los identificados también habría zamoranos, abulenses y vascos. Las profesiones varían mucho y van desde ferroviarios a trabajadores de los juzgados pasando por costureras, camareros y ebanistas entre otros muchos gremios. El denominador común de todos los asesinados es que fueron acusados de pertenecer a la casa del pueblo (Partido Socialista), UGT o ser miembros activos del Partido Comunista o de organizaciones femeninas marxistas.