La apuesta híbrida y eléctrica otorga ventaja a Renault para conservar el liderazgo productivo

Una estación de recarga eléctrica presentada por Renault en el Salón de Fráncfort./Tobias SCHWARZ-AFP
Una estación de recarga eléctrica presentada por Renault en el Salón de Fráncfort. / Tobias SCHWARZ-AFP

La industria española del automóvil prevé un crecimiento este año del 3,7%, que se reducirá al 2,4% en 2022, según un análisis de EAE Business School

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

Puede que el presente sea incierto, pero el futuro está bastante claro que va a ser eléctrico. El sector del automóvil se enfrenta a una transformación sin precedentes, con la llegada de energías más limpias, cambios tecnológicos revolucionarios e, incluso, una nueva manera de entender la vida. Son ingredientes «que se dan cita, al mismo tiempo y a nivel global, para forzar la reinvención del sector que mejor ha definido el progreso durante el último siglo», según explica el profesor de EAE Business School Eduardo Irastorza en el estudio 'La reinvención del automóvil' en el que aborda «la transformación sin precedentes del sector.

«La clave de futuro para el sector en España es no quedarse fuera de los procesos de producción basados en nuevas fórmulas de consumo energético: híbridos y eléctricos. El respaldo político es esencial para atraer esa producción dentro de nuestras fronteras», señala el autor.

En la actualidad, en versión eléctrica pura, en España sólo se fabrican dos furgonetas: la eNV200 de Nissan en Barcelona y la Mercedes-Benz eVito en Vitoria. Ford produce en Almussafes un Mondeo híbrido y el año que viene prevé ensamblar baterías eléctricas;mientras que PSA ha anunciado que producirá vehículos 100% eléctricos a partir de 2020 en Zaragoza, Vigo y Madrid.

En cuanto a Renault, en unos meses iniciará la fabricación del Captur híbrido recargable, que será el primer modelo de la marca en llevar un motor de gasolina y dos motores eléctricos, una batería de 9,8 kWh y un sistema de carga compatible para las tomas domésticas y de electrolinera. Además, continúa con la transformación de la nave Zero Emisions de Valladolid para que cuente con una línea de montaje de baterías, en lugar del Twizy. También el Mégane tendrá el año que viene una versión híbrida enchufable y a finales de 2021, el Kadjar se sumará a la nueva gama.

20,36%

Renault fue el fabricante con mayor cuota de producción en España el año pasado, seguido de Seat (19,2%), Citroën (15,2%), Ford (14,6%) y Opel (13,4%).

Tal como están las cosas, el fabricante que tome la delantera en la motorización alternativa logrará el mejor posicionamiento en el mercado. El año pasado, Renault lideró la producción enEspaña con una cuota del 20,36%. La marca francesa, que fue pionera en la electrificación automovilística en Europa desde 2005 y lidera las ventas con el Zoe, prefiere pisar el acelerador en los motores híbridos a la espera de que se extienda la red de estaciones de recarga eléctrica.

En este contexto, el anuncio de Renault de que suprimirá en diciembre el turno parcial de noche que puso en marcha en mayo en la factoría de Palencia tiene más que ver con la finalización del periodo de lanzamiento del Kadjar que con otra cosa. De hecho, el estudio de EAE sostiene que la previsión de crecimiento de la industria de automóviles española es del 3,7% en 2019 y del 2,4% en 2022. El documento sí remarca la importancia de reinventarse para sobrevivir.

Tendencias del sector

«Hablamos de un sector robusto y reconocido, tanto por la calidad de los productos como por la competitividad de sus costes y por tanto de sus precios. A esto contribuye la poderosa industria subsidiaria que también tiene a su vez una gran implantación a nivel mundial», explica Irastorza, quien recuerda que las marcas internacionales incorporan componentes de marcas subsidiarias españolas como, por ejemplo, el burgalés Grupo Antolín.

Las razones que hacen que España sea un país idóneo para producir automóviles son «su excelente localización geográfica, los recursos tecnológicos de primer nivel, la mano de obra competitiva y actualizada en sus conocimientos, una agresiva estrategia de exportación y la decidida apuesta por el I+D+i, entre otros», señala.

En cuanto a las tendencias del sector, el trabajo estima que Toyota seguirá siendo el gran dominador mundial «porque cuenta con una oferta muy diversificada que incluye una poderosa marca de lujo (Lexus) y es líder en la aplicación de nuevas tecnologías (híbrida y eléctrica)». Su objetivo declarado es fabricar exclusivamente este tipo de vehículos a partir de 2025.

Por otro lado, se ve imprescindible una concentración de marcas del sector medio «para sobrevivir en este cada vez más frágil segmento». «También en el sector del automóvil la polarización de las marcas entre 'lujo' y 'precio' se está dando con fuerza –explica–. El reciente intento de acercamiento entre Renault y Fiat es otro síntoma de la necesidad de generar economías de escala para poder competir a nivel global».