22 de los 104 antidisturbios de Valladolid solicitan el traslado por discrepancias con su jefe

Los antidisturbios de la VII UIP, durante una intervención en Valladolid./Gabriel Villamil
Los antidisturbios de la VII UIP, durante una intervención en Valladolid. / Gabriel Villamil

Tres sindicatos se concentrarán este jueves ante la Jefatura para pedir su cese por «su nefasta gestión y el trato a sus subordinados»

J. Sanz
J. SANZValladolid

Los agentes de la VII Unidad de Intervención Policial (UIP), que tiene su base en la Comisaría de Parquesol, están «hartos» del inspector jefe que dirige a este grupo desde hace cuatro años y por eso los tres sindicatos mayoritarios de la Policía Nacional, que representan a la práctica totalidad de sus 104 integrantes, se concentrarán hoy al mediodía a las puertas de la Jefatura Superior de la calle Felipe II para pedir su «cese inmediato». La atípica manifestación, protagonizada por los antidisturbios que habitualmente las controlan, llega después de llegar a «una situación insostenible» que ha llevado a 22 de los 104 efectivos de la UIP a pedir su salida de la unidad (17) o su traslado a jefaturas tan dispares como Bilbao o Madrid (5). Y todo, según denuncian sus representantes sindicales, fruto «de su nefasta gestión y de las graves desconsideraciones hacia sus subordinados desde que ascendió al mando», resume Félix Ruiz, secretario provincial y autonómica de la Confederación Española de Policías (CEP), convocante de la protesta junto al Sindicato Unificado de Policía (SUP) y la Unión Federal de Policías (UFP).

Los sindicatos ponen sobre la mesa un dato que, a su juicio, evidencia «la situación que están viviendo los agentes», como es la apertura en los últimos cuatro años, desde que el inspector en cuestión fue nombrado jefe de la VII UIP, de la friolera de 25 expedientes disciplinarios –prácticamente a un cuarto de la plantilla– a otros tantos policías. Una cantidad exagerada si se tiene en cuenta que entre 1989 y 2014, es decir, desde la creación como tal de esta unidad de antidisturbios, «tan solo se habían abierto dos expedientes en Valladolid».

«Ordenó a sus compañeros que dejarán tirados a un agente en un hospital de Madrid»

Nueve de estos expedientes aún están abiertos a raíz de un incidente registrado durante la denominada 'operación Copérnico', con motivo de la consulta soberanista de octubre en Cataluña, cuando otros tantos agentes se incorporaron con retraso a sus puestos después de visitar a sus familiares en la capital vallisoletana. «Aún están sin resolver, pero entendemos que el jefe de la unidad pudo actuar con mala fe al llamarles para un servicio urgente a sabiendas de que estaban fuera, al margen de que contaran o no con los permisos», apuntan las fuentes sindicales consultadas, que recuerdan que el motivo fundamental de la protesta que tendrá lugar a partir de las 12:00 horas de hoy pasa por «las constantes muestras de desconsideración del jefe de la UIP hacia los agentes bajo su mando, hasta el punto de rozar el enfrentamiento personal, a la hora de imposibilitarles la conciliación familiar y laboral».

Solo el sindicato de los mandos (SPP) defiende la gestión del inspector jefe de la UIP

Los representantes sindicales ponen como ejemplo un incidente registrador recientemente cuando un grupo de antidisturbios se desplazaron a realizar una pruebas físicas a Madrid y uno de ellos sufrió una grave lesión en la rodilla. «Fue trasladado con lo puesto al Hospital de La Paz y sus propios compañeros pidieron permiso al mando para acercarse a verle y llevarle la bolsa con sus cosas (ropa, documentación, dinero...)», apuntan antes de concretar que su respuesta fue «ordenarles que regresaran a Valladolid y dejaran así tirado a su compañero». Lo habitual, al margen de casos como el relatado, «son negativas a pedir permisos para asuntos familiares como atender a un enfermo o asistir a la comunión de un hijo», así como «comunicaciones de desplazamientos para realizar algún servicio la tarde anterior, sin respetar un mínimo de 24 horas de antelación para que los agentes puedan planificar mínimamente sus vidas».

Un ambiente «irrespirable»

El ambiente en la plantilla, según inciden desde los tres sindicatos (CEP, SUPy UFP), es «completamente irrespirable» y por eso 22 de sus 104 integrantes han solicitado formalmente su salida de la unidad o su traslado fuera de Valladolid «a pesar de que muchos son, incluso, de aquí». Los 17 agentes que han pedido salir de la VIIUIP y reintegrarse a otras funciones dentro del Cuerpo Nacional de Policía lo hacen a sabiendas de que «van a perder una parte de su sueldo al tratarse de un grupo que cuenta con un complemente específico de disponibilidad».

Los sindicatos llevan prácticamente desde el nombramiento del inspector jefe pidiendo su cese tanto a la Jefatura de Unidades de Madrid como a la Jefatura Superior de Policía de Castilla y León, de las que depende jerárquicamente el mando. «Nos han hecho caso omiso a pesar de la situación y de que su nefasta gestión se está traduciendo en un reguero de bajas y solicitudes de cambios de destino desde que llegó al cargo», lamentan los portavoces de las tres organizaciones policiales.

Sin una defensa oficial

Las quejas de los agentes fueron trasladadas ayer a la Jefatura Superior de Policía, que declinó valorar la situación o su postura sobre la continuidad del inspector jefe de la Unidad deIntervención Policial. Sí lo hizo el Sindicato Profesional de Policía (SPP), que representa exclusivamente a los mandos del 091, cuyo portavoz defendió abiertamente su gestión y alegó que «nunca le han abierto un expediente de ningún tipo desde que llegó al mando desde la base, ya que trabajó como agente y luego como subinspector».

El sindicato de los mandos recordó que «la operación Copérnico ha provocado numerosas bajas y traslados en todas las unidades de Intervención al margen de jefes». El de aquí, incidieron, «cuentan con el respaldo absoluto del SPP», al que está afiliado.

Los sindicatos mayoritarios, a los que perteneció en su día, saldrán hoy a la calle a pedir su cese fulminante.

 

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