Adiós a 5.300 toneladas de historia del viejo Instituto Santa Teresa de Valladolid

La retroexcavadora de 70 toneladas trabaja desde ayer en la demolición del instituto Santa Teresa de Jesús, en La Rondilla./A. MINGUEZA
La retroexcavadora de 70 toneladas trabaja desde ayer en la demolición del instituto Santa Teresa de Jesús, en La Rondilla. / A. MINGUEZA

Una máquina demoledora de 70 toneladas devora los muros del instituto, que solo conservará su pequeño gimnasio

J. Sanz
J. SANZ

Fueron miles los alumnos que sentaron las bases de su futuro en las aulas del instituto Santa Teresa de Jesús, considerado en su día como uno de los más exigentes de la ciudad, a lo largo de sus treinta años de historia en el corazón de La Rondilla. El evidente abandono de las instalaciones durante sus últimos años de vida condujo a su clausura definitiva al finalizar el curso 2008-2009, en teoría, con el fin de ser rehabilitado para albergar una nueva Escuela de Arte. Ayer mismo, dos lustros después, una máquina retroexcavadora de demolición de setenta toneladas, y equipada con un 'demoledor hidráulico' al final de su potente brazo de 25 metros, comenzó a devorar el aulario del maltrecho instituto, inaugurado en 1979 y abandonado a su mala suerte desde 2009. Unos trabajos que concluirán antes de julio y que dejarán los amplios terrenos, situados entre las calles Rondilla de Santa Teresa, Mirabel y Tirso de Molina, libres para la construcción, nada de rehabilitación, de una flamante Escuela de Arte que costará ocho millones de euros. Solo se salvará de la quema el pequeño gimnasio de hormigón situado en una esquinita del patio.

«Es una pena que lo dejaran morir así y que luego lo abandonaran –su interior fue desvalijado, quemado y destrozado en los últimos diez años– para ahora tener que tirarlo entero», lamentaban ayer los vecinos del entorno, testigos del nacimiento, auge y caída de un centro educativo que, al menos, mantendrá dicho carácter cuando abra sus puertas la nueva escuela, en principio, al inicio del curso 2021-2022.

Las protestas y 1.200 firmas no pudieron evitar el cierre en 2009

«Han dejado morir el instituto a pesar de ser un modelo de educación», lamentaba un padre de un alumno del IES Santa Teresa en enero de 2009, cuando la Junta anunció su cierre y alumnos y docentes salieron a la calle para intentar evitarlo. Ni ellos ni las 1.200 firmas de apoyo de los vecinos del barrio pudieron evitar la clausura del centro, treinta años después de su inauguración, en junio de aquel mismo año. Para entonces solo quedaban 106 estudiantes. Nada que ver con los 700 que llegó a acoger dos lustros antes.

Los trabajos de demolición, presupuestados en 380.023 euros a cargo de la Consejería de Educación –titular de los terrenos–, comenzaron hace un mes con el vaciado de los materiales ligeros (maderas, plásticos, aluminio...) de cara a su reciclaje y dieron paso a primera hora de la mañana de ayer a los trabajos reales de derribo del edificio principal de dos plantas y dieciséis metros de altura a cargo de la empresa madrileña AG Demoliciones. «El instituto se va a derribar entero en los próximos días, luego se retirará el material (5.300 toneladas de escombros), se limpiará el solar y se extraerán también los cimientos para dejarlo listo para la futura edificación», resumió el responsable de las obras.

Los trabajos concluirán antes de julio y darán paso al inicio de la construcción de la Escuela de Arte, que cuenta con un plazo de ejecución de dieciocho meses. Los alumnos de la obsoleta escuela de la calle Leo