Un acusado de maniatar y robar a su excompañera de piso en Valladolid pide al juez que le deje libre si le condena

Audiencia de Valladolid./El Norte
Audiencia de Valladolid. / El Norte

El joven, alias El Mago, lo niega todo ante el tribunal pese a que confesó en su día ante los policías que la atracó para gastarle una broma

J. Sanz
J. SANZ

«El sospechoso (Víctor A., alias El Mago) nos llamó desde el calabozo y voluntariamente confesó que había maniatado y robado a su excompañera de piso junto a otras dos personas (Ramón J. y Julio B.), pero que había sido para gastarle una broma», recordaron ayer aún estupefactos los dos policías nacionales que custodiaban aquel día a Víctor, El Mago, que ayer se sentó en el banquillo, junto a uno de sus dos amigos (Julio) –el otro (Ramón) está huido–, acusados de amenazar con un cuchillo jamonero y una navaja a la víctima y maniatarla para quitarle 640 euros en la madrugada del 17 de diciembre de 2017 en la casa de la avenida de Segovia en la que residía la mujer y en la que había vivido hasta unos días antes El Mago.

Víctor se negó ayer a declarar y, lo que fue más sorprendente aún si cabe que aquella primera declaración espontánea, fue que hizo uso de su derecho a la última palabra para negarlo todo y realizar una singular petición al juez: «Si me vas a juzgar –léase condenar– me gustaría pedirle la libertad bajo palabra». Será difícil, si es que resulta condenado, ya que el fiscal pidió ayer para él y su compañero de banquillo penas que suman 10 años y tres meses de cárcel por dos delitos de robo con violencia y detención ilegal.

Toda la historia en sí resulta un tanto extraña, eso es innegable, si se tiene en cuenta que la propia víctima denunció los hechos más de dos meses después. Pero el caso es que el fiscal cree su versión, que ayer ratificó ante el tribunal (la Audiencia Provincial) a la hora de recordar cómo aquella noche fue abordada por los tres sospechosos cuando estaba en su habitación: «Víctor me despertó llamando a la puerta a voces, salí y en el salón se pusieron encima de mí mientras él me ponía un cuchillo jamonero en el cuello y el otro (por Julio) me colocaba una navaja en el cuello antes de atarme de pies y manos». Después, siempre según su versión, huyeron con 640 euros que guardaba en su habitación de una ayuda (social) que me habían dado no sin antes amenazarla de muerte si hablaba.

Y la versión del sospechoso

Su relato fue más o menos avalado por dos testigos (el dueño del piso y su entonces novio), aunque también ellos incurrieron en contradicciones con el relato de la propia víctima –ellos no presenciaron los hechos– sobre sí El Mago vivía aún en la casa o se había ido ya. Lo que sí negaron es que ella y el hoy acusado hubieran sido pareja, que es lo que alegan los acusados a la hora de defender que la víctima «se lo inventó todo» por despecho hacia Víctor al contar la relación.

El fiscal sí creyó a la víctima y mantuvo su petición de abultadas penas para los dos acusados –el tercero está en busca y captura–. Las defensas solicitaron la absolución