El acusado de maltratar y secuestrar a una joven de Tudela alega su adicción a las drogas y al alcohol como eximente

José Antonio durante la vista oral celebrada este lunes en la Audiencia de Valladolid. /RODRIGO JIMÉNEZ
José Antonio durante la vista oral celebrada este lunes en la Audiencia de Valladolid. / RODRIGO JIMÉNEZ

El procesado aceptó una condena de seis años y ocho de alejamiento o comunicación con la víctima

Jorge Moreno
JORGE MORENOVALLADOLID

La defensa de José Antonio Rodríguez Guijarro, el vallisoletano de 49 años que ha sido acusado por la Fiscalía y la acusación partícular de un delito de detención ilegal y otro de lesiones, cometidos ambos contra la que fuese su compañera sentimental, con la que convivió apenas un mes en Tudela de Duero, alegó hoy en la vista oral su adicción a las drogas (opiáceos) y al alcohol paral aplicación de una eximente a los efectos de una reducción de la condena, como así ha sido de conformidad con las partes.

Aunque la Fiscalía de Valladolid solicitaba 12 años y ocho meses de prisión en su calificación provisional de los hechos, ocuridos durante el puente de la Constitución del 2018, la pena que se le ha impuesto por el tribunal es de 6 años y tres meses por las lesiones y el secuestro, en concurrencia con otro de sustracción de un vehículo. La responsabilidad civil que ha sido pactada asciende a 7.000 euros, más el abono de las costas.

Se le impone también un alejamiento de 8 años y de comunicación respecto a su víctima de 34 años, J. B. L. Además, no podrá acercarse 500 metros del domicilio o lugar de trabajo de la víctima durante ocho años y seis meses.

Precisamente, la sentencia anticipada recoge las agravantes de reincidencia, género y parentesco que contempla el artículo 23 del Código Penal. El tribunal, por el contrario, acepta la atenuante de drogadicción a la cocaína y al alcohol para aplicarle la reducción a la mitad de las penas solicitadas.

El procesado está siendo sometido a un tratamiento «con resultado irregular», para reducir su adicción, que, según la defensa, le provocaría episodios violentos que se ejercían contra las mujeres que eran sus compañeras.

De hecho ha estado condenado en tres ocasiones, la última de ellas firme el 12 de noviembre de 2018, por un delito de coacciones en el ámbito de la violencia de género, otro de robo con violencia y uno leve de daños.

Fuentes judiciales indicaron que el hombre conoció a la joven en un centro sanitario, e inició una relación sentimental en noviembre de 2018 por la que se fue a convivir con ella a Tudela de Duero.

Fue en su casa donde tras una discusión golpeó a la mujer en la cara, brazos y rodilla generándole también arañazos y cortes de mechones de pelo, así como la rotura de un diente. Posteriormente la ató de pies y manos y la introdujo un trapo en la boca para evitar que gritase o pidiera socorro. El acusado le sustrajo luego el coche con el que tuvo un accidente.

La joven tras permanecer 10 horas en esa situación, pudo de madrugada llamar a su madre para ponerlo en comunicación de la Guardia Civil, que arrestó al hombre.

El juicio de este lunes se celebró sin la presencia del actual presidente de la Sección Cuarta de lo Penal, José Luis Ruiz Romero, al encontrarse enfermo. Su sustituto temporal, Ángel Martínez, leyó el fallo en la sala, al que dio su conformidad el condenado con el anuncio de que no recurrirá la sentencia, ni ante el TSJ ni en el Supremo.

Tras aceptar los hechos, José Antonio fue trasladado de nuevo a los calabozos de la Audiencia Provincial y de allí a la prisión, donde se mantenía provisionalmente desde el 7 de diciembre del 2018.