El absentismo laboral en Valladolid tuvo un coste de 140 millones en 2017, un 8,6% más que en 2016

El absentismo laboral en Valladolid tuvo un coste de 140 millones en 2017, un 8,6% más que en 2016

AMAT presenta a los empresarios de la provincia una herramienta 'on line' para calcular el coste ligado a contingencias comunes

El Norte
EL NORTEValladolid

El absentismo laboral derivado de la Incapacidad Temporal por Contingencias Comunes (ITCC) tuvo en 2017 un coste total de 140,15 millones de euros en la provincia de Valladolid, lo que supone un incremento del 8,60% respecto al ejercicio 2016, un importe que se eleva hasta alrededor de los 300 millones en el conjunto de Castilla y León.

Así lo ha avanzado el director gerente de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), Pedro Pablo Sanz Casado, durante una jornada celebrada este martes en la sede de la Confederación Vallisoletana de Empresarios (CVE) y que ha inaugurado el Director Provincial del Instituto Nacional y la Tesorería de la Seguridad Social, Jerónimo González Clavero.

De acuerdo con estas cifras, el gasto en términos de prestaciones económicas de la Seguridad Social fue de 79,64 millones de euros (un 9,10 por ciento más que en 2016), mientras que el coste directo que dichas bajas laborales representaron para las empresas fue de 60,51 millones de euros (un 7,95 por ciento más que el año anterior).

En declaraciones recogidas por Europa Press, Sanz Casado se ha referido también al «coste de oportunidad» que habría que añadir a estas cifras, es decir, el coste que este absentismo supuso en términos de producción de bienes y servicios «que se dejaron de prestar o producir».

El director gerente de AMAT ha subrayado que la mejora de la confianza en el mercado laboral ha ido acompañado de un incremento en el número de bajas, cuyo coste «es superior a la cotización que hacen las empresas».

Entre las causas que avalan este incremento en las bajas, Sanz Casado ha situado el «laberinto burocrático» y la «carga asistencial» en la asistencia pública que provoca que los trabajadores prefieran acudir directamente a la mutua, a lo que se suma el factor de «riesgo moral» de duración de las mismas.

El acto celebrado en la CVE ha permitido, asimismo, presentar a empresarios de la provincia la herramienta 'on line' que AMAT ha desarrollado para el cálculo del coste del absentismo laboral ligado a las contingencias comunes (enfermedades y accidentes no laborales).

Herramienta

Esta herramienta permite a las empresas calcular, con diferentes modos de precisión (básico, avanzado y específico), el coste del absentismo laboral derivado de ITCC en términos de prestaciones económicas, el coste directo a cargo de la empresa e incluso el coste de oportunidad.

Según los datos de Sanz Casado, el coste del absentismo laboral por ITCC en la provincia de Valladolid equivaldría a 9.939 jornadas anuales de trabajo perdidas o, lo que es lo mismo, a que algo más de cinco de cada 100 trabajadores no acudieran a su puesto de trabajo ningún día del año en 2017.

Durante 2017, se produjeron 47.772 procesos de Incapacidad Temporal por Contingencias Comunes en Valladolid, un 7,25 por ciento más que en 2016. La duración media de estos procesos fue de 45,40 días, un 0,36% mayor que en el ejercicio anterior, y 1,74 días por encima de la media nacional, que se situó en 43,66 días.

La diferencia

El sector de mutuas estima que, si los trabajadores hubieran sido atendidos en sus centros ambulatorios y hospitalarios (para las 20 patologías traumatológicas arriba indicadas) se podrían haber ahorrado a trabajadores y empresas más de 250.000 días perdidos, debido a que la duración de esas mismas patologías, cuando son atendidas como contingencias profesionales por los médicos de las mutuas, es un 48,81% inferior a cuando se tratan en los Servicios Públicos de Salud.

Ese número de días perdidos, en términos de ahorro en prestaciones económicas, ascendería a más de 10,50 millones de euros en el ejercicio 2017 (803 millones a nivel nacional), teniendo en cuenta el salario medio anual en Valladolid para 2017, publicado en la encuesta trimestral de coste laboral por el Instituto Nacional de Estadística.

En este sentido, la presidenta de la CVE, Ángela de Miguel, ha subrayado el «grandísimo coste» para las empresas y ha abogado por incluir este aspecto en la negociación colectiva para promover que «si los trabajadores mejoran las cifras de absentismo, pueda repercutirles en subidas salariales, al tiempo que ha recordado que el coste del absentismo no afecta sólo a las empresas, sino también a la Seguridad Social, al tiempo que supone un freno al crecimiento».

 

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