El abogado de la madre de la niña que falleció en Valladolid tras sufrir abusos pedirá la absolución «por ser víctima de su novio»

La madre de Sara, Davinia M. G. acompañada por un policía. /
La madre de Sara, Davinia M. G. acompañada por un policía.

El letrado argumenta que «era ajena» a lo que ocurría en el domicilio con el sospechoso del crimen de la niña

J. Sanz
J. SANZ

El abogado que representa a la madre de Sara, la niña de 4 años que murió a golpes hace casi un año, anticipó que solicitará la libre absolución de Davinia M. G., de 38 años, en el escrito de defensa que presentará en los próximos días ante la jueza que investiga el crimen y argumentó que la mujer fue «una víctima más» de su novio, Roberto H. H., de 37, principal sospechoso de la autoría material del crimen registrado el 3 de agosto de 2017, cuando la pequeña, que residía con ambos en el calle Cardenal Torquemada de La Rondilla, falleció en el Hospital ­Clínico.

Tanto el abogado de Davinia como el letrado de Roberto tienen de plazo hasta el próximo día 26 para presentar sus escritos de defensa, que cerrarán la fase de instrucción y darán paso a la celebración de una audiencia preliminar ante la titular del Juzgado de Instrucción número 6. La jueza, en principio, dictará después el auto de apertura del juicio oral y la causa pasará después a la Audiencia Provincial, donde se celebrará un juicio con jurado en el que ambos compartirán banquillo.

De manera que, una vez conocida la postura de la defensa de la madre, solo falta por concretarse la posición de la defensa de Roberto H. H., al que las cuatro acusaciones apuntan abiertamente como autor material de la muerte de la pequeña, de la que consideran que pudo abusar también sexualmente. Y eso mismo es lo que entiende el letrado de Davinia, quien apunta a que la madre era «ajena» a lo que ocurría en el domicilio familiar de La Rondilla. Ella, y eso está demostrado, no estaba en casa aquel 2 de agosto del año pasado, cuando el propio Roberto avisó al 112 de que la pequeña se encontraba «muy mal» fruto, según argumentó, de «una caída». Moriría horas después, ya el día 3, en el ­hospital.

La excepción del padre

Así que la defensa de Davinia comparte el criterio de una de las acusaciones particulares, la que ejerce el padre biológico de la víctima (los progenitores estaban separados), que solo acusa a Roberto del crimen. El resto de acusaciones, tanto la pública (Fiscalía) como las dos populares (que ejercen las asociaciones de víctimas Clara Campoamor y Adavasymt), no solo piden la prisión permanente revisable para el novio de la madre por un delito de asesinato sino también para ella al entender que incumplió su deber de protección de la menor. Sería, por tanto, coautora por omisión de los mismos delitos que su compañero (asesinato, violación y malos tratos) e, incluso, de uno más, como sería el de abandono de menores, siempre conforme a los escritos presentados por las acusaciones en junio.

El informe forense recogió en su momento que la pequeña Sara pudo sufrir malos tratos habituales y agresiones sexuales antes de los golpes sufridos aquel 2 de agosto en el domicilio familiar, cuando estaba a cargo de Roberto, que acabaron costándole la vida. El principal sospechoso, sin embargo, siempre ha defendido su inocencia y alegado que la niña sufría continúas caídas. Su abogado tiene ahora menos de dos semanas, hasta el día 26, para intentar argumentar su versión exculpatoria. Un jurado decidirá en su día su suerte y la de la madre de Sara.

 

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