Más de 5.000 personas se manifiestan en Valladolid para exigir la defensa de los centros de Educación Especial

Más de 5.000 personas se manifiestan en Valladolid para exigir la defensa de los centros de Educación Especial
Gabriel Villamil

Familias con niños con discapacidad reclaman su derecho a decidir el tipo de colegios para sus hijos

El Norte
EL NORTEValladolid

Más de 5.000 personas, según los organizadores y la Policía Local, se manifestaron hoy por las calles de Valladolid para exigir al Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) la defensa de los centros de Educación Especial al asegurar que son «agentes activos» y «herramientas» de inclusión social, además de la «joya de la Corona» del sistema educativo nacional. La marcha, que se inició al mediodía, concluyó frente a la sede de Cermi Castilla y León con gritos 'No es un capricho. Es una necesidad'.

Las familias con niños con discapacidad, junto a profesores, acudieron desde varios puntos de España a la llamada de la Plataforma 'Educación inclusiva sí, especial también', de la que forman parte una treintena de asociaciones de dependencia y enfermedades raras y asociaciones de madres y padres de alumnos (Ampas) de Castilla y León.

Una protesta contra Cermi, pese al apoyo del autonómico

La movilización se decidió convocar ante el anuncio del Gobierno Central de Pedro Sánchez de que se optaría con exclusividad por el modelo inclusivo y no por el actual y mixto, que mantiene los centros especiales de educación junto a los inclusivos. El Cermi estatal ciertamente apoyó tal política, ahora con poco recorrido con unas elecciones por delante. La Junta garantizó que no se cerraría y el Cermi autonómico manifestó, y así lo recoge su página web, que su apuesta es la del modelo mixto, sin cierre de centros especiales. Es más, este comité tiene colgado un texto bajo el título de 'Comunicado tranquilizador sobre el presunto cierre de los Centros de Educación Especial'. Pese a ello, la protesta de ayer no se dirigió a la Delegación del Gobierno sino contra el Cermi de Castilla y León, a las puertas de cuya sede terminó la manifestación y bajo las voces de 'no nos representa'.

Los manifestantes, que portaban el característico corazón verde, mostraron su malestar y desacuerdo con las medidas propuestas por el Cermi en el Consejo Escolar del Estado, en las que solicita la reorientación de los centros educativos de educación especial en centros de recursos de apoyo, eliminando los colegios de educación especial que son centros activos de la inclusión en todos los ámbitos de la vida de este tipo de alumnado.

La presidenta de la Asociación de Ayuda a la Dependencia y Enfermedades Raras de Castilla y León, Yolanda de la Viuda, consideró un «rotundo éxito» la manifestación de Valladolid porque las familias han gritado un 'Basta ya', que debe servir para que Cermi les escuche, «recapacite» y «de marcha atrás» a su posición.

Las entidades defienden un modelo educativo «en el que cabe la inclusión a la vez que la educación especial, ya que explican que la inclusión no se da solo en los centros escolares, sino en todos los ámbitos de la vida, y para que estos niños estén preparados para una sociedad inclusiva, necesitan del proyecto educativo de los colegios de educación especial, siendo éstos quienes les están preparando para una vida adulta en equidad e igualdad con el resto de la sociedad». De ahí que pidan el derecho a decidir libremente el tipo de educación que quieren para sus hijos.

Castilla y León cuenta, según los últimos datos disponibles por el Ministerio de Educación correspondiente al curso 2016-2017, con 1.319 alumnos en Educación Especial mientras que la cifra en el conjunto del país supera los 37.000.

Los participantes en la movilización también cargaron contra la ministra de Educación, Isabel Celaá, después de sus declaraciones para convertir los centros de Educación Especial en colegios sectoriales de apoyo a la inclusión, lo que supondría el trasvase de sus alumnos al sistema ordinario, tal y como contempla el proyecto de ley para la reforma de la LOE. La cabecera de la marcha llevaba una pancarta con los lemas 'No al cierre de los colegios de Educación Especial' y 'La Educación Especial es una herramienta de inclusión social'.