Las vallas publicitarias ilegales tienen los días contados

Vallas publicitarias situadas en una de las márgenes de la avenida de Salamanca. /
Vallas publicitarias situadas en una de las márgenes de la avenida de Salamanca.

Las concejalías de Hacienda y Urbanismo trabajan para poner orden en la materia

J. ASUA

Expedientes sancionadores que se arrastran desde 2003, denuncias cruzadas entre empresas del sector y decenas de reuniones entre los actuales responsables del gobierno local y la compañía adjudicataria para poner orden en escenario más que complicado. El caballo de batalla de las vallas publicitarias ilegales comienza a ser domado tras muchos años de anarquía.

El Ayuntamiento de Valladolid ha logrado retirar del dominio público un total de 21 carteleras pirata que se habían plantado en diferentes parcelas de propiedad municipal. Según la información facilitada por la Concejalía de Hacienda y Promoción Económica, que dirige Antonio Gato, las denuncias presentadas por Rotuleón, concesionaria de estos soportes desde marzo de 2015, han servido para identificar estos anuncios en suelo del Consistorio donde, oficialmente, únicamente podrían enclavarse cien expositores de gran formato en cincuenta emplazamientos, los que se recogen en la concesión.

Contrato y seguridad

La labor de control de esta firma, que abona un canon anual a las arcas locales de 158.496 euros, ha impulsado el trabajo del Consistorio, consciente de que no se trata solo de un problema de ingresos y cumplimiento de un contrato, sino que lleva aparejado cuestiones de seguridad a tener en muy cuenta al tratarse de instalaciones de gran tamaño que se ubican generalmente en las márgenes de vías de tráfico, que deben cumplir con condiciones técnicas muy rigurosas y estar situadas en puntos autorizados para evitar, por ejemplo, que una racha de viento las haga volar hasta la calzada.

En dos años, el Ayuntamiento ha retirado un total de 21 vallas, la mayoría de ellas por cuenta de los propietarios atendiendo los requerimientos efectuados. Tan solo en uno se ha acordado la ejecución subsidiaria (el Consistorio la retira y luego pasa la factura a titular). Según destacó el edil, a día de hoy, con la salvedad de otras tres denuncias presentadas el pasado 28 de abril, el suelo público estaría libre de estos soportes publicitarios que se levantaron sin permiso, lo que supone una clara competencia desleal a la empresa concesionaria que abona el canon anual.

Arrancan las sanciones

En el caso de los terrenos privados, es la Concejalía de Urbanismo la que está actuando a través de su departamento de disciplina. Desde hace un año, el área ha abierto 26 actuaciones previas, de las que ocho han desembocado en la apertura de un procedimiento sancionador. Hasta 2013 para instalar una cartera era necesario solicitar al Ayuntamiento una licencia de obra mayor, que debía de ir acompañada de un proyecto. Pero la tramitación cambió. Desde esa fecha, solo es necesaria una declaración responsable. Se hace la obra, luego es revisada por los técnicos municipales para que le den el visto bueno y se abona la correspondiente tasa por los servicios urbanísticos.

El edil Manuel Saravia reconoce que el trabajo en esta materia es arduo, porque cada expediente es un mundo y las empresas son muy beligerantes incluso en la vía judicial. De hecho, en el departamento que dirige se almacenan desde hace tres lustros casi doscientos casos de vallas ilegales pendientes de resolución. Mientras se intentan sacar adelante y poner al día la información para comprobar si los soportes continúan en pie o fueron retirados en algún momento, Saravia aboga por «poner orden» desde el punto de vista normativo para atajar de una vez por todas esta situación.