«Si los radicales islamistas se impusieran en Marruecos, desplazarían a la corona de Mohamed VI»

El profesor García Hernando, en la presentación de su libro en la Academia de Caballería. /
El profesor García Hernando, en la presentación de su libro en la Academia de Caballería.

El profesor José Luis García Hernando recoge en un libro, editado por la Universidad de Valladolid, tres décadas de relaciones de España con el norte de África

JORGE MORENO

Desde hace tres años, el profesor José Luis García Hernando (Valladolid, 1979) imparte clases a alumnos de 2º y 4º de la ESO de cultura clásica y ética, en un instituto de Burgos capital. Le ha quedado tiempo, sin embargo, para plasmar en una tesis doctoral (La proyección mediterránea de la Alianza Atlántica. España, Marruecos y las organizaciones de seguridad y defensa en la frontera sur (1981-2011), cómo han sido las relaciones españolas durante tres décadas con el mundo árabe más cercano. La obra se presentó este miércoles en la Academia de Caballería de Valladolid.

¿Cuál es la tesis principal que expone en su libro editado por la UVA?

Analizo la relación de España, la UE y la OTAN con esa zona del norte de África. También incluyo el papel de los países mediterráneos del Grupo 5+5, en los que se integran los europeos como Francia, Italia, Malta, Portugal y España, y árabes como Marruecos, Mauritania, Túnez, Argelia y Libia. La frontera sur de España es fundamental respecto a la seguridad y defensa. En estos países, se concentran amenazas conjuntas, como es el tráfico de drogas, la inmigración ilegal o el terrorismo. El libro pretende ser un elemento de consulta y para ello he bebido en fuentes de la diplomacia, el derecho o la historia militar.

¿Un profesor vallisoletano investigando sobre el norte de África?

Aunque iba encaminado hacía el campo de la arqueología, en cuarto curso una asignatura sobre las Relaciones norte-sur en el mundo contemporáneo inclinó la balanza. El estudio ha sido dirigido por el catedrático Guillermo Pérez Sánchez, de la Universidad de Valladolid. Con mi tesis se ha abierto el camino, pero sería bueno que el departamento de Historia de la UVA potenciara este tipo de análisis.

Yihadismo en el norte de África

¿El compromiso de Marruecos para luchar contra el yihadismo es sólido?

Pienso que sí, en parte por el interés que tiene la monarquía de ese país de mantenerse. Si los radicales islamistas se impusieran en Marruecos, desplazarían del poder a la corona de Mohamed VI, cuya dinastía ha mantenido siempre buenas relaciones con los EE UU. Este tipo de terrorismo es una reacción a la intervención occidental en el mundo árabe, a partir de la Guerra del Golfo en Arabía Saudí. No hay que olvidar que Osama bin Laden era de este país. El yihadismo va a continuar.

En Marruecos, ¿se mira para otro lado en los derechos fundamentales a cambio?

Es evidente, como también sucede en otros países musulmanes. Las vallas de Ceuta y Melilla, con las que Marruecos hace la vista gorda, son un ejemplo. Es una manera de quitarse un problema.

¿Cuál de los gobiernos españoles, desde Suárez hasta el de Rajoy, han estado más cercanos al mundo árabe?

Sin duda el de Felipe González, ya que fue el momento en el que España se integró en la UE y en la OTAN. La intervención de estas dos organizaciones es fundamental para garantizar la seguridad y estabilidad en nuestro país.

Las primaveras árabes de 2011, ¿han sido fallidas?

Si miramos a Egipto o Libia sí. En el primero, los militares gobiernan, y el segundo está desestabilizado. Solo en Túnez, la democracia parece haber arraigado.

¿Cuál debería ser el papel de España en la zona?

De mediación entre la Unión europea y los regímenes dictatoriales. Eso sucedió cuando Gadafi estaba en Libia. La UE y la OTAN están teniendo un papel de coordinación, algo propio de la relaciones del siglo XXI.