Una obra «liberadora» sobre la discapacidad

Rendey Horacio Ortiz Rodríguez, ganador del certamen, recoge el premio de manos de Fernando Calvo en presencia de Juliana Panizo./
Rendey Horacio Ortiz Rodríguez, ganador del certamen, recoge el premio de manos de Fernando Calvo en presencia de Juliana Panizo.

El centro hospitalario Benito Menni acoge la entrega de un galardón en el que han participado 101 obras de diez países

LILIANA MARTÍNEZ COLODRÓN

«Cuando mi madre comprendió que la muerte definitiva se había apoderado de mi cuerpo y que ahora sí, sin duda alguna, era yo un verdadero cadáver, dejó de llorar. Inspirando hondo mientras se secaba las lágrimas, se levantó de mi lecho, alzó la cabeza y, con voz altiva, firme, ordenó a mi hermano menor que fuera a comprar una barra de jabón de baño. Quería entregar mi cuerpo limpio, perfumado, bien vestido y orgulloso a los hombres de la morgue que no tardarían en llegar». Este es el inicio de un relato que «llevaba mucho tiempo escrito» en el interior del escritor colombiano Rendey Horacio Ortiz Rodríguez, con el que ha logrado liberar su alma y sacar de su interior «una historia bastante dolorosa». Una intensa y emocionante realidad que ha trascendido la narración y que ha conquistado al jurado del I Certamen Internacional de relatos cortos sobre la discapacidad organizado por el Centro HospitalarioBenito Menni de Valladolid y la Fundación Aranzadi-Lex Nova con el patrocinio de Semcal.

Cascarón, la historia de amor de una madre «que nunca se separó» del lecho de un hijo atrapado en su cuerpo, ha destacado sobre los 101 relatos presentados desde diez países; todo un éxito de participación en esta primera edición de un certamen pionero en España y que ha nacido con el objetivo de estimular la creación literaria alrededor de la discapacidad, concienciando sobre las dificultades a las que se enfrentan estas personas y sus familiares.

El escritor colombiano, afincado en Girona, recibió su galardón dotado con 2.000 euros- en el salón de actos del Benito Menni. «Este cuento es una deuda que tenía para con mi hermano y mi madre», explicó el escritor, quien emocionó a los presentes con la historia de una mujer «que supo poner vida y esperanza a un cuerpo muerto, al que nunca le faltó una caricia, un cuento».

Con permiso de la narrativa, el acto de entrega del galardón contó también con la lectura de dos poemas y la música de la guitarra de Jesús Goday. La residente del centro hospitaliario Juliana Panizo, que utilizó sus mañas de maestra de escuela para presentar la entrega de premios, eligió Vivo sin vivir en mí, de Santa Teresa de Jesús. Le dio la réplica Carlos Aganzo, director de El Norte de Castilla y miembro del jurado, que leyó uno de sus propios poemas, Nocturno sobre el Adaja, en el que inspira sus versos en la obra de San Juan de la Cruz.

Jurado

Junto con Aganzo, han formado parte del jurado José Ignacio García, escritor y premio Miguel Delibes de Narrativa que también estuvo presente en el acto, representantes de Hermanas Hospitalarias y la Fundación Aranzadi-Lex Nova y el periodista Andrés Aberasturi, como presidente del mismo.

No se perdieron la entrega del premio un grupo de residentes del centro, su director, Antonio Rodríguez; la presidenta de la Fundación Aranzadi Lex Nova, Montaña Benavides; la diputada de Familia e Igualdad, Inmaculada Toledano, y Maricruz Arrando, superiora del centro. La obra ganadora y las otras cinco finalistas han sido editadas por la Fundación Aranzadi Lex Nova, con la colaboración de El Norte de Castilla, Onda Cero y el Ayuntamiento de Valladolid, en un libro cuya venta se destinará al proyecto solidario FamilyHome Benedict Menni.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos