El nuevo gobierno municipal sepulta el modelo y las formas de León de la Riva

Redonod, Saravia y Puente, las tres personas que rigen el Ayuntamiento de Valladolid. /
Redonod, Saravia y Puente, las tres personas que rigen el Ayuntamiento de Valladolid.

En poco más de una semana de trabajo el equipo de Óscar Puente ha empezado a tomar decisiones de calado

J. ASUA

El desembarco se ha notado. Puede que muchos de ustedes abominen ya de la impronta que ha marcado el nuevo gobierno municipal en siete días. Para otros, sin embargo, el cambio habrá supuesto oxígeno tras dos décadas con el PP llevando las riendas de la ciudad. El recién estrenado ejecutivo del Ayuntamiento, encabezado por el alcalde, Óscar Puente, y su segundo en el escalafón, el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, ha sepultado el modelo de ciudad y el estilo que durante veinte años ha marcado la fuerte personalidad de Javier León de la Riva. Desde que el día 15 de junio el nuevo equipo agarrase el timón de Valladolid, la actividad ha sido frenética. La tierra sobre el pasado al menos sobre lo que no gustaba de él se está echando aún sobre el papel, pero ya da muchas pistas sobre el rumbo y la firmeza que, a priori, se quiere seguir en esta travesía. ¿Se llegará a buen puerto? El tiempo lo dirá. Queda mucho por ver.

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Sin duda, han sido los posicionamientos sobre temas clave para Valladolid los que han agitado con fuerza un patrón que hasta el pasado 24 de mayo parecía inamovible. Ha sido Manuel Saravia el que ha firmado algunos de los anuncios con más calado. Arrancó mirando a los bancos. Avisando de la «inmensa capacidad negociadora» del Ayuntamiento y, a la vez, tendiendo la mano para llegar a acuerdos. El objetivo: evitar 300 desahucios inminentes con una fórmula de cambio de cromos. Las entidades ceden esos pisos para un parque social de viviendas y el Ayuntamiento, como contrapartida, les daría suelo público para sus promociones. A este, le siguieron decisiones como la paralización de la ampliación del centro comercial Vallsur para proteger a los pequeños negocios, el replanteamiento de la operación de soterramiento tras sacar del cajón un informe que revela que los suelos valen ahora menos de la mitad de lo previsto en 2010 o la intención de frenar la mudanza de los juzgados a Girón para evitar el vaciamiento del centro. El nuevo gobierno también ha enseñado la goma de borrar. La utilizará para eliminar del plano del municipio unas reservas de suelo con capacidad para 34.000 viviendas situadas más allá de las rondas. Aquí tienen el respaldo de los tribunales, que, sentencia tras sentencia, han dicho que no tiene sentido alguno planear suelo para pisos que «no se necesitan».

Pero no solo de decisiones estratégicas han alimentado estos primeros días de mandato. También de verdades escondidas. La más llamativa, la del Club de Baloncesto, donde ha aflorado un embargo hasta ahora desconocido de 900.000 euros que hace peligrar, y mucho, la viabilidad del equipo. Puente ya ha dicho que se hará lo que se tenga que hacer, sin más paños calientes ni patadas a seguir. Esta semana será clave para conocer su futuro.

Nuevos gestos

Una de las medidas estrella en estos primeros días, criticada por demagógica desde la filas del PP, ha sido la intención de abrir dos comedores escolares para asegurar la alimentación de los pequeños que pasan apuros económicos en sus hogares. Se trabaja contrarreloj para poder cumplirla, mientras, por otra parte, se recuperan relaciones oficiales con las entidades que ofertan educación de adultos y que volverán a recibir financiación municipal.

Entre los gestos destacan dos. La apertura de la puerta principal de la Casa Consistorial para que los vecinos puedan acceder a ella hasta ahora se entraba por la calle Manzana o la decisión de que el Ayuntamiento ice, el próximo 26 de junio, la bandera arcoíris del Orgullo Gay, en un acto de reconciliación social. En esta semana que hoy arranca se cerrarán muchas de estas iniciativas y surgirán otras nuevas. Con jornadas de trabajo de hasta catorce horas, el alcalde y los concejales están satisfechos. Hay sintonía, aseguran. «El recibimiento en la calle está siendo espectacular, se nota alegría, principalmente por el cambio del estilo», subraya el regidor, quien en su primer encuentro oficial con los empresarios ha recibido su respaldo para trabajar en la atracción de inversiones chinas o en los cambios de rumbo, como el freno a Vallsur y al traslado de los juzgados.

Manuel Saravia se muestra también esperanzado. «La disposición y el recibimiento de todos los empleados municipales ha sido excelente, a pesar de que en algunos casos la carga de trabajo se va a incrementar por las nuevas iniciativas que se van a poner en marcha», señala. Importante es que el funcionamiento de la ciudad en servicios básicos, de momento, no se ha resentido. Los empleados públicos han demostrado conocer bien las inercias de trabajo para mantener la ciudad en marcha, a pesar de una transición de tanto calado, cuyos resultados se verán a medio plazo. Esta semana las agendas siguen hasta arriba.