Asaja Valladolid hace un llamamiento para que los consumidores compren patata nueva española

En esta campaña se han sembrado en Castilla y León unas 1.500 hectáreas menos

EL NORTEvalladolid

Asaja Valladolid ha hecho un llamamiento al consumidor para que compre patata nueva española teniendo en cuenta que los lavaderos de patata de Andalucía la embolsan «a buen ritmo» para los lineales de los principales supermercados e hipermercados. En un comunicado recogido por Europa Press, Asaja ha recordado que una vez que termine definitivamente la campaña en el sur, cogerá el testigo Castilla y León «en una temporada que si se cumplen las previsiones puede ser buena en precio».

«La patata de la provincia de Sevilla esta prácticamente toda en los lavaderos y en breve se empezará a sacar la de Granada y Córdoba. Hasta ahora la calidad media es buena y salvo algunos casos que se han estropeado debido al calor por la aparición de la palomilla, la sensación en Andalucía es que se espera una cosecha de buena calidad», ha incidido Asaja antes de precisar que este factor podría ayudar a que los patateros de Castilla y León «tuvieran un mejor precio».

Según su consideración, cuanta más calidad hay en el sur más demanda hay de patata nacional en el extranjero, «se exporta más, y si hay menos oferta en el mercado interior, esto que redunda en beneficio de los agricultores de Castilla y León». En esta campaña se han sembrado en Castilla y León unas 1.500 hectáreas menos, lo que supondría que en el mercado va a haber aproximadamente unos 70 millones de kilos menos que el año pasado, lo que «también influiría para que hubiera un mejor precio».

Actualmente, el agricultor percibe por la patata nueva en el sur unos 0,35 céntimos/kilo por las patatas «top» de lavado y entre unos 0,25 y 0,28 céntimos por patatas con algo menos de calidad, precios que de mantenerse serían una buena noticia para un sector «que sufre constantes vaivenes de precio».

«Asaja Valladolid quiere hacer un llamamiento para que el consumidor compre y exija patata nueva española. Que rechace la patata vieja francesa a la que todavía se está dando salida en los lineales, un producto mucho más barato pero infinitamente de peor calidad, que al final no compensa, porque no sirve prácticamente para nada», aseguran.