Encuentran en una papelera una talla del XVII robada en Medina

La imagen fue encontrada sin desperfectos. F. Jiménez/
La imagen fue encontrada sin desperfectos. F. Jiménez

El párroco echó en falta la imagen de Santa Cecilia, que presidía un atril, horas después del hurto en el lampadario

PATRICIA GONZÁLEZmedi na del campo

No se sabe quién encontró la talla y avisó al 091, pero lo cierto es que los agentes de la Policía Nacional recuperaron ayer por al mediodía en una papelera de la calle Padilla de Medina del Campo una talla de Santa Cecilia del siglo XVII, que fue sustraída el pasado sábado por la mañana del fascitol un atril del coro de la iglesia de la Colegiata y que acabó, aún no se sabe cómo, en la basura.

La imagen fue reclamada por el párroco en la mañana del domingo, un día después del robo de 70 euros de un lampadario, cuando los efectivos de la Policía Científica acudieron al templo a buscar huellas y otros posibles rastros de las puertas forzadas por los autores en la sacristía y el coro, emplazamiento en el que se encontraba la pequeña virgen sobre un atril, cuya ausencia no fue detectada inicialmente.

A las puertas de un banco

La pieza, a la que falta un rayo de la corona, fue devuelta ayer mismo al párroco de la Colegiata, Rodolfo García, quien reconocía, «muy disgustado, que se está planteando poner cámaras y duplicar los sensores de movimiento de la alarma. «Ahora hay mucho más turismo, el templo está abierto y no podemos controlar todo», señaló el religioso.

La recuperación de la imagen de Santa Cecilia se produjo a las 12:30 horas, cuando dos patrullas acudieron al lugar en el que se encuentra la citada papelera de la calle Padilla, justo enfrente de una sucursal con videovigilancia, y localizaron en su interior la talla del siglo XVII metida en una bolsa de tela azul.

La Santa Cecilia de la Colegiata fue recuperada de esta guisa después de pasar dos noches fuera del templo en manos ajenas. «Es la imagen de la colegiata», confirmaron los agentes al sacarla, quienes apuntaron que la investigación sobre la autoría del singular robo sigue abierta.

Horas más tarde, el párroco ya tenía en su poder la imagen de la patrona de los músicos, a la que «le falta un rayito dorado de la corona, según hemos estado cotejando con las fotografías que tenemos, aunque su estado es bueno», detalló el sacerdote. La talla, de unos 20 centímetros de longitud y de reducido valor si se compara con el resto de esculturas del templo, se encuentra ahora guardada a buen recaudo ante el miedo que el propio párroco reconoce de que vuelvan a robarla.

Al parecer, y según apunta el párroco, la sustracción de la talla se produjo durante la celebración de la misa de doce del sábado, cuando él mismo vio entrar en la capilla de las Angustias allí se celebran las misas en invierno a un hombre de unos 30 años y con patillas muy largas. «El joven se sentó en los últimos bancos y se fue después de hablar dos minutos por teléfono», relata el testigo. Al término de la liturgia fueron las feligresas las que dieron la voz de alarma al ver cómo alguien se había llevado el dinero del lampadario del Corazón de Jesús: «Habría unos 70 euros y, además de llevarse las monedas, lo rompió».

Dos asaltos en una semana

Pero esta no fue la única fechoría que el ladrón realizó durante su paso por la Colegiata, ya que debió aprovechar el sermón para forzar con «un destornillador» las puertas de la sacristía y del coro. El párroco de la Colegiata interpuso entonces su segunda denuncia por robo en una semana, ya que con anterioridad habían sustraído varios sensores de movimiento de las proximidades de la capilla de Quiñones y de la Puerta de San Julián. Aquel primer asalto fue detectado por el religioso al término de la misa de ocho del sábado anterior, día 7.