Los alcaldables de Valladolid Toma la Palabra hacen promesa de «transparencia total»

Los cuatro aspirantes antes de iniciar el debate. /
Los cuatro aspirantes antes de iniciar el debate.

Confían en lograr mayoría absoluta el próximo 24 de mayo y anuncian un Ayuntamiento abierto los ciudadanos

J. ASUA

Es complicado debatir cuando todos están de acuerdo. Puede haber matices, pero son mínimos. Los cuatro candidatos a la Alcaldía por la nueva plataforma política Valladolid Toma la Palabra, que agrupa a Izquierda Unida, Equo y otros colectivos sociales, mostraron ayer, ante un abarrotado salón de actos del centro cívico Bailarín Vicente Escudero, su sintonía en un proyecto que ven ganador en los comicios municipales que se celebrarán el próximo 24 de mayo. En el encuentro, moderado por el periodista de la Cadena Ser José María de Francisco, Rosalba Fonteriz, Pablo Gerbolés, Manuel Saravia y Francisco Javier García expusieron ante los integrantes y simpatizantes de esta candidatura sus ideas clave para arrebatar el gobierno de la ciudad a la derecha. Una de ellas llama la atención sobre las demás: Si Toma la palabra vence y logra el bastón de mando, las puertas de todos los despachos y dependencias municipales estarán «abiertas de par en par» para que los ciudadanos conozcan de primera mano cómo se gestiona una Casa Consistorial, que no es de quien obtiene la victoria en las urnas, sino de todos los vecinos, según destacaron. «Los ciudadanos tienen que saber en qué se gasta cada euro», recalcó la profesora de Bioquímica de la Universidad Rosalba Fonteriz. «Las comisiones tienen que ser abiertas al público y a los expedientes se debe de poder acceder en tiempo real», añadió Manuel Saravia.» «El Ayuntamiento es de los ciudadanos, no de quien lo dirige», remató Gerbolés. Participar fue el verbo repetido como un mantra por los cuatro aspirantes. El joven Francisco Javier García sumaba a estos planteamientos el que, a su juicio, deberá ser el estilo del gobierno de Valladolid Toma la Palabra: «Cercanía, equipo, ilusión, participación y parresía», un término este último que tradujo al auditorio: «hablar de manera franca, sin miedo, con coraje y con la verdad por delante».

Sin vinculación política

Ninguno de los cuatro aspirantes pidió el voto para sí mismo, aunque Gerbolés hizo una acotación que, en su opinión, es fundamental para que el elector confíe en la ansiada regeneración política. Así, para el abogado y actual secretario de la Federación de Vecinos el candidato a la Alcaldía no debería tener ninguna vinculación ni cargo de responsabilidad en ningún partido «para evitar esa de frase de el mismo perro con distinto collar» y para que cualquier incidente que afectase a una formación de las tradicionales no salpicase a este nuevo estilo de hacer política que prometen en Toma la palabra.

Bajando al terreno, los cuatro candidatos lanzaron algunas ideas del que sería su programa para Valladolid, unos epígrafes, acotan, que deberán consensuarse con la asamblea. Sin embargo, ya se pueden adivinar algunas líneas. «Recuperar desde lo público la Acción Social frente a la empresas depredadoras con las que se externalizan los servicios», apuntó Saravia. «Poner a los que menos tienen en la prioridad de gobierno», recalcó Fonteriz. «Hacer un seguimiento exhaustivo de las necesidades de los barrios con visitas quincenales», propuso García. «Que las contrataciones que se realicen desde el Ayuntamiento aseguren condiciones laborales decentes y promuevan la creación de empleo», sumó Gerbolés.

El paro fue uno de los temas que centró un buen tramo de este encuentro. Saravia lanzó la idea de crear cooperativas municipales para favorecer la promoción de puestos de trabajo, mientras que Fonteriz abogó por poner en marcha un plan de rehabilitación en los edificios de la ciudad consolidada que permita reactivar un sector que conllevó muchas nóminas con el boom inmobiliario. También se habló de movilidad los cuatro apuestan por revisar todas las líneas de Auvasa teniendo en cuenta la propuestas de los vecinos, de la conexión de los carriles bici entre sí y la creación de canales exclusivos para las dos ruedas en el centro histórico para favorecer una ciudad más amable. Además, apostaron por continuar con la peatonalización de calles tanto en el centro como en los barrios y por poner freno a los aparcamientos rotatorios en el centro. Otra de las preguntas lanzadas por los asistentes fue sus intenciones en política fiscal. Los alcaldables de la candidatura también están de acuerdo:«Que paguen más los que más tienen, un gravamen más alto para la viviendas vacías y que la Iglesia, ahora exenta, contribuya a la recaudación del Impuesto de Bienes Inmuebles», expusieron entre Saravia y Fonteriz con el asentimiento de Gerbolés y García.

Pactos tras el día 24

Convencidos los cuatro de que Valladolid toma la palabra logrará la mayoría absoluta «aunque vaya a celebrarse un congreso de magia y el alcalde quiera que alguno desaparezca, aquí vamos a estar», avisó Gerbolés el moderador preguntó por el escenario de pactos. Los aspirantes lo tienen claro. Habrá que confrontar programas y cuando sean coincidentes no habrá ningún problema para llegar a acuerdos.

La lista provisional, el 28

Tras el acto celebrado ayer en el centro cívico de San Juan, los candidatos tienen de plazo hasta mañana para seguir haciendo campaña. A partir del lunes, comenzarán las votaciones de este proceso de primarias. Hasta el viernes, 27 de febrero, los 1.500 inscritos en el censo podrán seleccionar a sus candidatos vía Internet, mientras que el día 28 se habilitarán urnas para el voto presencial. La lista provisional con el candidato a la Alcaldía y el equipo de posibles concejales que le acompañarán en las alecciones del próximo 24 de mayo se conocerá esa misma jornada, ya entrada la tarde-noche.

Eso sí, de verse obligados a la entente, sería preferible hacerlo con las formaciones de izquierda. En este punto, Manuel Saravia lanzó una crítica a Podemos, ya que considera qe «no se ha portado como debería» en el proceso de confluencia que esta nueva plataforma promueve desde junio. «Me ha disgustado su ambigüedad y nos han obligado a competir», apuntó.

El encuentro finalizó con una cuestión sobre el recuerdo que les gustaría dejar a los cuatro en el caso de que gobernaran la ciudad. Fonteriz se definió como «dialogante y templada»; Francisco Javier García querría dejar una huella de «ilusión y cercanía»;a Saravia le encantaría que le recordasen por ser «muy cabezota en sus convicciones» y a Gerbolés por ser «muy trabajador, aunque eso moleste a algunos». A los cuatro, subrayaron, les sobran ganas de cambiar las cosas y de recuperar la ciudad para su gente. La suerte está echada.