Un forestal y dos periodistas crean una empresa de trabajo en cooperación

Mónica Muñoz, Silvia Fernández y Luis Carlos Becerril. /
Mónica Muñoz, Silvia Fernández y Luis Carlos Becerril.

Via Lab, un espacio de ‘coworking’ para enriquecer las profesiones

LAURA NEGROVALLADOLID

La situación actual de crisis ha marcado un punto de inflexión en el mundo laboral. El coworking o trabajo colaborativo se ha convertido en todo un fenómeno social y en una alternativa real de futuro para miles de emprendedores, autónomos y freelances. Ciudades como Madrid o Barcelona llevan años de ventaja en cuanto a la proliferación de este tipo de espacios; sin embargo, Valladolid tampoco se queda atrás. Luis Carlos Becerril, Mónica Muñoz y Silvia Fernández son tres profesionales autónomos que han unido sus fuerzas para crear un nuevo espacio en nuestra ciudad, en el que profesionales de diferentes sectores trabajan juntos en un ambiente cercano y distendido, con flexibilidad horaria y con la posibilidad de ampliar su red de contactos. Este singular espacio se llama Via Lab.

De cerca

Quiénes son Luis Carlos Becerril (41), ingeniero forestal. Mónica Muñoz (39), periodista. Silvia Fernández (36), periodista.
Cuándo Septiembre de 2014.
Contacto C/ Recondo s/n. Estación Campo Grande - 47007 Valladolid. - http://www.vialabcoworking.com - Telf.- 34 983 362 847.

Allí, cada día se producen sinergias e intercambios de experiencias entre intrépidos emprendedores que acometen nuevos negocios, valientes autónomos y pymes que buscan trabajar en un lugar diferente y compartido. Esta incubadora de proyectos está situada en un punto estratégico y neurálgico de la ciudad: la estación de trenes Campo Grande.

La idea surgió de Luis Carlos Becerril (41) ingeniero forestal y presidente de la Asociación de Consultores Medioambientales de Castilla y León. Luego, Mónica Muñoz y Silvia Fernández, ambas periodistas, le siguieron sin dudarlo. La primera está montando su propia agencia de comunicación, Comonica, mientras que Silvia compagina su tarea como co-founder en Via Lab con la gerencia de Profor, la Asociación de Profesionales Forestales de España.

Los tres se conocían desde hace tiempo por motivos laborales pero nunca antes habían trabajado juntos. «Este proyecto se ha puesto en nuestro camino, y los tres decidimos embarcarnos en él», afirma Silvia. «A los tres nos une la ilusión de creer que esto puede salir adelante y de que será beneficioso para Valladolid», añade Mónica.

La idea ya la tenían lo complicado era llevarla a cabo, así que se pudieron manos a la obra y viajaron a otras ciudades a visitar otros espacios similares al que ellos tenían en mente. Vieron lo que ofrecían, se empaparon del ambiente y volvieron aún más convencidos en su idea. El primer paso fue crear la asociación HubLab, a través de la cual gestionan su coworking. «Nosotros no hemos inventado nada. Estos espacios ya existen en muchos otros sitios y somos conscientes de que como negocio, no produce un gran beneficio económico. De hecho, cada uno de nosotros continuamos ejerciendo nuestras respectivas profesiones. Vía Lab es un lugar de generación de proyectos y donde siempre ocurren cosas. Aquí viene a trabajar gente de muy diferentes sectores que busca un punto de encuentro», explica Luis Carlos.

Via Lab abrió sus puertas el pasado mes de septiembre y ya cuenta con 11 coworkers de muy diferentes sectores (forestales, diseñadores gráficos, informáticos, fotógrafos, consultores) de los cuales, según los impulsores de este proyecto colaborativo, el 50% han aumentado sus ingresos y un 67% han incrementado su red de negocios con esta nueva forma de trabajo. Aparte, hay otros muchos beneficios intangibles. Esto lo sabe muy bien Mónica, quien estuvo trabajando siete años desde su casa y ahora no ve más que ventajas en hacerlo en un espacio compartido como Vía Lab. «Al principio crees que es estupendo desempeñar tu actividad desde casa. Trabajas en pijama, sin horarios pero realmente eres menos productivo, haces muchas más horas, y no tienes una división de espacios personales y profesionales. Es cierto que te ahorras el alquiler, pero las ventajas de venir a trabajar aquí son muchas. Se conoce mucha gente con la que poder hacer negocio juntos, que de otra manera, no se conocería, es un buen escaparate de cara a los clientes y sirve para la formación continua», dice.

Inversión

Las posibilidades que desde Vía Lab se ofrecen a los clientes, son infinitas en cuanto a la flexibilidad de horaria, precios de alquiler e incluso en cuanto a la asignación de los puestos físicos de trabajo. Las tarifas de este espacio coworking oscilan entre los 3 euros cuestan unas horas de alquiler, hasta la tarifa Sin Límites, en la que por 200 euros mensuales, el coworker disfruta de un puesto fijo de trabajo, sin límite de horas y dos salas de reuniones. Además, ofrecen la posibilidad de trabajar también en otros coworkings de otras ciudades. Hay tarifas de media jornada por 100 euros al mes, bonos por horas e incluso alquiler de salas para la celebración de eventos, talleres, conferencias, ruedas de prensa, catas, etcétera. «Nos ajustamos completamente a cada necesidad. El perfil de clientes que acuden aquí es muy amplio. Hay gente que nos alquila las salas para hacer entrevistas de trabajo, o para celebrar reuniones, o incluso los hay que vienen dos horas con un cuaderno, simplemente para organizar su jornada laboral. También vienen muchos trabajadores de la estación o maquinistas, que aprovechan aquí sus horas de descanso para conectarse a internet. El alquiler de un espacio como este, debe dejarse de ver como un gasto, ya que es una inversión y una forma de enriquecer tu profesión», argumentan.

Tienen grandes proyectos. Piensan poner en marcha un servicio de mentoring para ayudar a otros emprendedores en el inicio de su actividad y cada semana organizan talleres y actividades formativas.