El Tedx más emotivo contagia a Valladolid

LaDJ María Arias actuó como introducción a la charla. /
LaDJ María Arias actuó como introducción a la charla.

Los asistentes a este foro de ideas en el Lava se toparon con relatos controvertidos, propuestas arriesgadas y una invitación a reinventar la ciudad a partir de sus defectos

ANTONIO G. ENCINAS

Reina la imperfección. Allá donde se mire. Y la única opción posible es aprovecharla para vivir con ella, para extraerle lo que puede tener de positivo, y no a pesar de ella. TEDxValladolid, en una tercera edición cargada de emotividad, se puso a sí mismo como ejemplo fortuito cuando Antonella Broglia salió a interpretar, porque es lo que hace, la reinvención de la plaza de la Cebada en Madrid. «Una plaza en Madrid». Clic. No entra la foto en la pantalla. «Una plaza en Madrid».Clic de nuevo.La foto, que nanay. «¡Una plaza mágica en Madrid!».Clic, clic, clic. Agua. Y entonces Antonella, lejos de amilanarse ante la imperfección, de sonrojarse, de abandonar el punto rojo del escenario para esconderse bajo el asiento, modula su voz, se agranda, ocupa el escenario con su pequeña presencia y teatraliza la charla sin el apoyo visual. Cuando al fin, de improviso, irrumpe la secuencia fotográfica, su celebración le da fluidez al relato y lo encadena.

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Y el relato tiene mensaje. Mucho. Como toda la tercera edición de este foro de ideas que se celebra en Valladolid desde el año 2012. Antonella Broglia habla de cómo organizaron un evento similar en una plaza que los vecinos, hartos de ver el hormigón desierto que en su día dictaron los urbanistas del Ayuntamiento, reconvirtieron en foro popular.

Y anima a Valladolid a hacer lo mismo.

A la ciudad y a los ciudadanos. Cada uno en su campo.

Y para que se lleve a cabo esta catarsis se exponen sobre el escenario una serie de ideas potentes, contundentes, a veces controvertidas, que golpean al espectador hasta situarle de frente a su propia imperfección. Javier de Castro (5) defiende que las familias ya no se dibujan solo con ese cuadro ideal de padre-madre-hijo-hija-mascota. Cuenta, porque él intervino en el proceso, que un matrimonio homosexual tiene una niña que llegó como bebé y ahora tiene 18 años, sabe seis idiomas y quiere ser pediatra. Y que una pareja de lesbianas tuvo dos hijas por inseminación in vitro a las que ningún cura quería bautizar hasta que las abuelas se pusieron farrucas. Y explica que las leyes de adopción internacional se han vuelto tan restrictivas para los monoparentales y homosexuales que se ha creado un turismo gestacional en busca de vientres de alquiler enEstados Unidos, y sugiere que para evitarlo «hay que crear un ley de gestación subrogada».

Esas familias presumiblemente imperfectas no lo son tanto a través de sus ojos.

Como no lo es, a pesar de los prejuicios, la profesión maldita que eligió María Arias, DJ vallisoletana que consiguió recaudar con dos acciones benéficas, a través de la música electrónica, casi ocho mil euros para los afectados por un tifón en Filipinas. O la del dermatólogo RicardoRuiz (1), que años después de escoger especialidad convenció a su madre, reduciendo los efectos de la quimio en su pelo, que su profesión servía también para salvar vidas, y que no se había equivocado.

Es imperfecta la vocación del bombero Félix del Amo (3), que recibe tratamiento de héroe por salvar la vida de un niño de dos años tras el terremoto de Haití y, mientras tanto, tortura su alma por aquella mujer a la que no pudieron salvar cuando ya faltaba poco, porque lo que peligraba era su vida y la de sus compañeros.

Y también es imperfecto el sistema laboral que hace que hombres y mujeres homosexuales tengan que ocultar su condición en la oficina, y someterse a un estrés apisonador, que reduce su productividad un 20%, segúnMarta Fernández, porque salir del armario les costaría la incomprensión de jefes y compañeros.

Esa misma incomprensión que deriva en incomunicación y aislamiento en el caso de los enfermos mentales. Meritxell Molina (4) adivinó que era esa falta de comunicación la que provocaba la ira de su tío Paco, esquizofrénico. Logró entender lo que le pasaba a través de dibujos, y luego aplicó esa experiencia a un sistema vivo de pictogramas, actualizable y personalizable gracias a la tecnología, para niños con autismo o parálisis cerebral.

Cuando estas personas se comunican, como lo hicieron los pacientes del proyecto piloto de psiquiatría en el que trabaja Laura Martín, en el hospital RíoHortega, algo se remueve en su interlocutor. Porque de su imperfección nace la revelación que de «sustituir el tratamiento por el trato» es más efectivo que una pastilla para el olvido.

Porque, si se olvida, se corre el riesgo de dejar por el camino esas tragedias que el fotógrafo Ángel López Soto (2) se encontró en sus viajes por el mundo. Las que retrató para conservar la memoria de la imperfección de un mundo al que no le queda más remedio que reconocerla para superarla.

Dibujos imperfectos

Rafa Vega Sansón se encargó de plasmar con rotulador, y al mismo tiempo que escuchaba las ponencias, lo que le sugería lo que iban contando los ponentes de TEDxValladolid. Algunos de los dibujos que realizó se pueden ver en esta página. No tenía nada preparado porque no conocía la ponencia, de ahí los nervios de este dibujante genial que, para colmo, ¡es zurdo! Para algunos educadores, esto, no hace muchos años, habría sido una imperfección que le habría impedido llegar a ser dibujante.