El negocio de las falsificaciones en la moda urbana

El negocio de las falsificaciones en la moda urbana
Jairus Gallimore / Unsplash

Los productos falsos que más se incautan en las aduanas son zapatos, principalmente zapatillas de deporte

CARLA CALVOValladolid

Unas zapatillas, una sudadera o una camiseta han pasado de ser prendas deportivas a convertirse en verdaderos objetos de lujo, sobre todo entre los más jóvenes. Entre los años ochenta y noventa nace en la costa oeste de Estados Unidos un movimiento, ligado al skate, al surf y al hip hop, que se conoce como 'streetwear'. Su nombre ya indica claramente lo que es: 'moda de la calle'. Este tipo de ropa cómoda y típica de las culturas urbanas ha ido creciendo en los últimos años y ya no son simple ropa de calle, sino que en muchos casos se trata de artículos de lujo.

Dentro de este panorama una de las tendencias que ha irrumpido con más fuerza es la de las zapatillas de deporte. Este tipo de calzado ha registrado el mayor crecimiento de ventas, superando a los zapatos convencionales. Y se trata, también, del producto que más se falsifica. El producto más incautado en las aduanas son los zapatos, por encima de la ropa o los complementos como bolsos o relojes, según un estudio sobre 'Tendencias en el comercio de productos falsificados y pirateados' realizado por la EUIPO. Un informe previo realizado por la misma entidad mostraba que la marca de la que más falsificaciones de calzado se encontraban era Nike, la empresa líder mundial en el mercado del calzado deportivo.

La locura de las 'sneakers'

Las compras por Internet, así como los nuevos conceptos más enfocados a la exclusividad de las tiendas de calzado deportivo, están cambiando el mercado y presionando a las pequeñas marcas para adaptarse a una nueva forma de entender la moda. Las zapatillas han dejado de comprarse por su rendimiento o utilidad, ahora se adquieren con fines recreativos o estéticos. Aunque se trata de un producto que se ha extendido de forma general y alcanza desde los más jóvenes a los más mayores, su mayor auge se encuentra en la moda urbana o 'streetwear'. Pueden llegar a ser un símbolo de estatus social ya que, en muchos casos, han pasado a considerarse un artículo de lujo propio de coleccionistas cuyo precio se multiplica por diez en la reventa.

Esto se debe a que las marcas de calzado deportivo se han centrado en la exclusividad y las ediciones limitadas para suplir, y crear, las necesidades de un público que demanda diseños cada vez más atrevidos y únicos. Una de las fórmulas que siguen estas empresas es el sacar colecciones a través de las colaboraciones con reputados diseñadores o artistas de la cultura pop como cantantes y deportistas. De hecho el fenómeno de las zapatillas dentro de la moda urbana nace en los años 80 en Estados Unidos ligado sobre todo al baloncesto y a figuras como Michael Jordan, cuya alianza con Nike supuso un punto de inflexión para la popularidad de la marca e hizo que el calzado deportivo llegara a la calle.

Esta exclusividad hace que la oferta actual de ciertos modelos de zapatillas sea muy inferior a la demanda, ya que cada vez son más quienes se suman a estas tendencias, sobre todo gracias a su popularidad en las redes sociales. Así hay quien hace colas durante horas, o incluso días, en la puerta de una tienda antes del lanzamiento de una colección o quien hace uso de las herramientas informáticas para asegurarse al menos un par de zapatillas en algún sorteo online. Y todo esto muchas veces ni siquiera es porque el consumidor quiera las zapatillas para ponérselas, en ciertas ocasiones puede ser solo para coleccionarla o, por qué no, para revenderla. El negocio de la reventa se ha vuelto muy lucrativo en este sector, donde algunos pares de las ediciones más limitadas llegan a costar incluso 10 veces más que la original.

Los precios actuales de la Yeezy Boost 750 en una plataforma especializada en la compraventa de zapatillas de edición limitada.
Los precios actuales de la Yeezy Boost 750 en una plataforma especializada en la compraventa de zapatillas de edición limitada.

Esto también influye en que algunos compradores, movidos por el afán de lucir el último modelo o llevar ropa de una cierta firma, acaben mirando hacia las falsificaciones. Su calidad puede que sea inferior, pero su precio resulta mucho más asequible. Una zapatilla original de Nike ronda entre los 50 euros hasta los más de 1000 euros que puede alcanzar en la reventa, pero una copia casi idéntica puede encontrarse entre los 5 euros y los 180 euros.

Un ejemplo paradigmático de todo este fenómeno es el caso de las 'Adidas Yeezy', una colaboración de la marca con el rapero y diseñador estadounidense Kanye West. Aunque el cantante colaboró previamente con marcas como Louis Vuitton o Nike, la locura comenzó tras su firma con Adidas. En 2015 lanzó las primeras zapatillas con esta marca, las Yeezy Boost 750, que a día de hoy sigue siendo una de las más demandadas y cuyo precio en la reventa supera los mil euros, una cifra muy superior a la inicial. La marca ha seguido sacando modelos de Yeezy en colaboración con el rapero, todos con la misma fórmula: ediciones muy limitadas, con muy pocas unidades y puntos de venta, que se agotan en cuanto salen a la venta. Según un estudio en 2017, tres meses después de uno de los reestocks de Adidas, el número de falsificaciones de estas zapatillas en las páginas web chinas superaba en una proporción de 6 a 1 a las originales, costando solo un 20% del precio original.

Esto se debe a que el mayor número de falsificaciones se producen en China y Hong Kong. Además, las copias son cada día más similares a las originales, diferenciándose en pequeños detalles debidos a la calidad más baja de sus materiales y que a penas pueden distinguirse en una foto. Y ahí entra el problema, porque el mercado de las falsificaciones tiene cada vez más fuerza en internet. Esto dificulta el poder detectar los fraudes no solo para los usuarios, sino también a las autoridades ya que los envíos se realizan en pequeños paquetes a través de servicios de mensajería convencionales. En el caso de las falsificaciones de zapatos, el 84% de los envíos incautados se realizan a través de servicios de mensajería ordinarios o express.

El lujo en la moda urbana

De 'Off-White' se dice que es la marca que ha roto la barrera entre el lujo y el 'streetwear'. Creada por el diseñador estadounidense Virgil Abloh, nació en Milán hace a penas 7 años y ha ido creciendo de forma exponencial hasta que, en 2018, fue declarada la marca más popular del momento, por encima de firmas como Gucci o Balenciaga. Abloh, que en sus comienzos fue asesor y mano derecha de Kanye West, es actualmente el director creativo de la línea masculina de Louis Vuitton. 'Off-White' se ha nutrido del fenómeno de las colaboraciones y ha trabajado con multitud de marcas, abarcando desde Jimmy Choo hasta Ikea.

Una de sus asociaciones más recurrentes ha sido con Nike, donde ha sacado varias colecciones que se han agotan cada vez que salen a la venta. Empezó a colaborar con la marca en 2017 con la reinterpretación de 10 de los modelos de zapatillas más emblemáticos. Aunque cada año han ido sacando nuevas colecciones, estas zapatillas conocidas como 'The ten' pueden costar hasta más de 1000 € en las páginas de reventa.

'Legal fakes' o falsificaciones legales

Los conocidos como 'legal fakes' se dan cuando una marca utiliza el mismo logo y publicidad que otra, aprovechándose de un vacío legal en el registro de marcas de otros países. No se pueden considerar falsificaciones como tal debido a que su venta es legal, pero se aprovechan de la popularidad de la marca original, así como de la confusión de los clientes que en muchos casos no son capaces de distinguir entre el original y la copia.

Un ejemplo de este tipo de prácticas se ha dado de forma reciente con la marca estadounidense Supreme, una de las más demandadas en el panorama del 'streetwear' en los últimos años. Esta marca nació en Nueva York en 1994, originalmente enfocada al mundo del 'skate'. Con el paso del tiempo ha ganando tanta popularidad entre los adeptos a este estilo que sus artículos son de los más demandados actualmente. Con lanzamientos muy limitados, todas sus prendas se agotan a los pocos minutos de salir a la venta y su precio en la reventa se multiplica. Esta fama, ligada a ciertos problemas legales, ha hecho que proliferen las copias.

La empresa que lleva Supreme ha tenido problemas a la hora de registrar la marca tanto en Estados Unidos como en Europa debido a que su nombre hace referencia directa a la calidad del producto y a que el logo (un fondo rojo con letras blancas en la tipografía 'Futura') se considera una copia de una de las obras de la artista conceptual estadounidense Bárbara Kruger. Así Supreme New York solamente se puede comprar en sus tiendas oficiales o a través de su página web. Paseando por ciudades como Madrid o Barcelona pueden encontrarse varias tiendas cuyo cartel reza 'Supreme' y que, a primera vista, parecen ser oficiales, pero no lo son.

El origen de estas tiendas se remonta a 2016 con el nacimiento de Supreme Italia. Sin embargo, debido a una sentencia judicial que aseguraba que se trataba de competencia desleal, tuvieron que cerrar a los pocos años y acabó por trasladarse a nuestro país, donde pasó a llamarse Supreme España. Aprovechando este vacío legal hay tiendas en varias ciudades españolas que venden productos prácticamente idénticos a los originales, pero a un precio mucho más bajo. Aunque la calidad de las prendas no es la misma e incluso el logo suele estar sobredimensionado respecto al original, a primera vista es muy difícil darse cuenta de que se trata de una copia. Sobre todo al tratarse de tiendas ubicadas en el centro de la ciudad, con carteles con el nombre de la marca, que no hacen sospechar de que lo que hay tras las puertas en realidad no es más que una copia.