Del barrio a los escenarios: la estética 'ratchet' de Bad Gyal

Bad Gyal durante el concierto en la Plaza Mayor de Valladolid./Gabriel Villamil
Bad Gyal durante el concierto en la Plaza Mayor de Valladolid. / Gabriel Villamil

Las estrellas de la música urbana combinan las manicuras extravagantes con los oros y el chándal

CARLA CALVOValladolid

Lo que en inglés se conoce como 'ratchet' en español podría traducirse como 'choni' o 'chica de barrio'. Salvando las distancias, claro, puesto que este término procede de una mala pronunciación de la palabra 'wretched' (miserable) y tiene su origen en el ámbito del hip-hop durante los años noventa, donde empezó a usarse para referirse de forma despectiva a alguien procedente del ghetto. Sin embargo, su uso se ha extendido y popularizado en el entorno de la música urbana y actualmente designa tada una corriente estética, quizá algo excéntrica, que sobre todo es propia de mujeres en la escena del trap.

Chicas que combinan llamativas prendas de marca con ropa barata, complementos de oro, zapatillas y, en muchos casos, manicuras extravagantes. Para muchos no se trata ya de un término despectivo, pues estas mujeres se han apropiado de él para darle nombre a una forma no solo de vestir, sino también de actuar.

Lo que antes se consideraba vulgar ahora se ha convertido en tendencia. Bad Gyal es un claro ejemplo de este tipo de estética, aunque no es la única. Otras cantantes de la escena urbana española como La Zowi o incluso Rosalía son consideradas también 'ratchets'. Letras crudas e incluso vulgares, bailes sensuales y ropas provocativas se unen a una estética que sobrepasa lo hortera y lo chabacano para convertirse en la nueva moda.

Hay quien dice que este estilo trata de dar un mensaje de poder a través del lujo. Hacer una declaración de que se ha llegado a lo más alto usando atrevidas prendas de ropa y llamativos accesorios que hablan de dinero a gritos. Unas uñas tan largas como las que suele lucir Bad Gyal, desde luego, hablan de alguien que no trabaja con las manos y parecen ser un símbolo de estar por encima de las cosas mundanas. En una entrevista en El Periódico La Zowi afirmaba que «una 'ratchet' es alguien como yo, que combina ropa del Bershka con imitaciones de marcas caras y que, como se siente excluida del sistema, se preocupa más por tener las uñas bien hechas que por votar en las elecciones».

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Sin embargo, la clave de este estilo es no perder la esencia del barrio y combinar el lujo con el chándal o la ropa barata. Estaba en lo más bajo y mira hasta donde he llegado, parecen decir con sus arriesgados estilismos. Se trata, por lo tanto, de un estilo barroco que nada tiene que ver con la sobriedad o el minimalismo que usualmente se relaciona con el concepto clásico de elegancia. Menos no es más para las estrellas de la música urbana, sino todo lo contrario.

Aunque no se trata solamente de algo estético, ya que también hay quien considera este estilo como una forma de empoderamiento femenino. Bad Gyal o La Zowi destacan por ser de las pocas mujeres famosas en la escena de la música urbana española, que está conformada mayoritariamente por hombres. Criticadas por usar su cuerpo o su sexualidad para vender su música, ellas reclaman su estilo o sus letras como una forma de hacer arte.

Bad Gyal en muchas entrevistas se refiere a sí misma como «la jefa» de su propio equipo, como una mujer que se ha labrado su propio camino al éxito. A La Zowi se la conoce como «la matriarca del trap» y sus letras provocativas, así como la ostentación y los desnudos en sus redes sociales, le han costado multitud de críticas. Ellas defienden, ante todo, la libertad de hacer con su cuerpo, sus canciones y su estética lo que quieran sin tener que ser juzgadas de forma distinta a sus compañeros del gremio por el mero hecho de ser mujeres.