El Ayuntamiento retrasa la decisión sobre el futuro del San Juan de la Cruz

El colectivo Acerca decora la fachada del colegio con dibujos para pedir su cesión como centro social

J. S.VALLADOLID.
Los artistas pintan sus creaciones sobre telas colocadas en la fachada del colegio San Juan de la Cruz. ::
                             HENAR SASTRE/
Los artistas pintan sus creaciones sobre telas colocadas en la fachada del colegio San Juan de la Cruz. :: HENAR SASTRE

El destartalado colegio San Juan de la Cruz, que saluda a los vecinos de La Rondilla en la entrada al barrio por la calle Cardenal Torquemada, continuará con su imparable proceso de deterioro sin que el Ayuntamiento haya conseguido decidir un año más, y van once, cuál será su futuro uso. Así lo confirmó ayer la concejala de Participación Ciudadana, Domi Fernández, quien explicó que el proyecto definitivo «se decidirá a principios de año -en verano señaló que se haría antes del 31 de diciembre-».

La edil reconoce el retraso y aclara que en los próximos días «se va a pedir una serie de documentación a los responsables de los cinco proyectos que tenemos sobre la mesa para comprobar su viabilidad y esperamos poder adoptar una decisión definitiva a principios de año».

Uno de estos proyectos, y el único conocido, es el elaborado por el colectivo Acerca, formado por quince agrupaciones -incluida la de vecinos del barrio-, que proponen abrir un centro social autogestionado en el antiguo colegio. Una de sus integrantes, Leticia Valle, resume así su idea: «Queremos abrir un centro social multiusos con la mínima inversión para hacer talleres y charlas dirigidas, sobre todo, a niños y mayores, así como abrir un comedor social». Sería, en definitiva, un «espacio en el que poder estar fuera de las redes de consumo».

Los miembros de este colectivo promueven estos días una serie de actividades reinvidicativas en el entorno del propio centro escolar para reclamar precisamente al Consistorio que agilice la decisión. «No sabemos nada y cada vez que preguntamos nos contestan que en fechas cercanas», señala Olga Saldaña.

La principal virtud de esta suerte de proyecto similar a los ya existentes en ciudades como Madrid -en la antigua Tabacalera- radica en el coste cero para las arcas municipales, ya que los propios colectivos se encargarían de buscar la financiación necesaria y la mano de obra voluntaria para rehabilitar el maltrecho colegio, que permanece cerrado, saqueado y frecuentado por gamberros e indigentes desde el verano de 2000.

El primero de los tres actos reivindicativos programados para esta semana tuvo lugar ayer de la mano de distintos jóvenes artistas locales, que colgaron grandes telas en la fachada principal -por aquello de evitar posibles sanciones por pintar sobre la pared- sobre las que dibujaron distintos murales de protesta. Una de ellas es Victoria Vásquez, de origen chileno y afincado en La Rondilla: «Mi mural pretende reflejar a una serie de personas quitándose lo rancio, por decirlo de alguna manera, de encima». Es su forma de pedirle a los responsables municipales que «den un paso al frente y hagan caso a un proyecto que es bueno para el barrio».

Otro de los jóvenes pintores es Gaspar Francés, cuya obra refleja a un pulpo cuyos tentáculos intentan acceder al colegio por las ventanas: «Da pena ver cómo está el edificio cuando hay gente interesada en hacer cosas y darle vida».

A esta primera jornada le seguirán hoy y mañana a partir de las 12:00 horas un programa de juegos colectivos y un taller de plantas.

«Estado lamentable»

La propuesta del colectivo Acerca cuenta con el apoyo de la asociación vecinal, que ya en su día protagonizó un sinfín de protestas para reclamar la apertura allí de un centro social. Su presidente, Manuel Prieto, reconoce que «después de once años es necesario hacer algo de una vez porque está en unas condiciones lamentables y supone un grave peligro para las personas que acceden a su interior». De hecho, el viejo centro escolar permanece 'abierto al público' a través de dos ventanas de la parte posterior, por la que se cuelan a diario indigentes.

También apoya el proyecto el grupo municipal de Izquierda Unida. Dos de sus concejales, María Sánchez y Alberto Bustos, estuvieron presentes en el acto de ayer. «Después de tantos años, la administración se muestra incapaz de dar una respuesta a este espacio y entendemos que esta es una oportunidad para convertirlo en un punto de encuentro social», señalaron.