El cervecero francés de Becerril

Christophe Le Galles, asentado en el municipio, inaugura una fábrica

J. OLANOPALENCIA.
Fermina García coloca botellas en una caja. ::
                             S. MUNIOSGUREN-ICAL/
Fermina García coloca botellas en una caja. :: S. MUNIOSGUREN-ICAL

Ha heredado el gusto por elaborar cerveza de forma artesanal -el francés Christophe Le Galles, de 43 años, pertenece a la cuarta generación de una familia de maestros cerveceros en Bretaña y Bélgica, de los que ha aprovechado todos sus trucos- y tiene otra pasión, que es la mecánica de las motos, lo que le lleva a coleccionarlas por docenas. El único problema de un sueño hecho realidad es que la primera pasión se ha comido a la segunda. Y es que para abrir la fábrica de cerveza, que se inauguró ayer en Becerril, ha tenido que vender el 80% de sus motos.

Procedente del norte de Francia, llegó a Palencia hace veinte años a trabajar en la fábrica de Renault, y junto a su mujer, la bilbaína Fermina García, se asentaron en Becerril de Campos. Porque es allí donde encontraron la casa de las dimensiones que necesitaban para albergar su colección de motos y su incipiente proyecto de la fábrica de cerveza, en el que han trabajado cinco años hasta que acaba de ver la luz. «Y de fasero pasé a cervecero», afirma con gracia.

Aprovechándose de sus amigos y conocidos para las primeras pruebas, comenzó a elaborar cervezas en casa, también porque las que se comercializaban en España no eran del todo de su agrado. «En las cervezas de aquí, el lúpulo amarga mucho, no hay tanta variedad de cervezas tostadas y me parecen de baja graduación alcohólica», explica para justificar las tres marcas de cerveza con las que han hecho nacer el el negocio, bajo la denominación Beercerril Tierra de Campos S.L.

Utilizando el método de elaboración de los monjes trapenses de Bélgica, han creado la Bresañ tostada, de 6,5 grados, y la Bresañ rubia, de 7,5. Además, desde hace dos meses venden también La Maricantana, una cerveza de 8 grados también tostada, de color acaramelado y espuma voluptuosa, cuyo nombre quiere rendir homenaje a la buena acogida que han tenido en Becerril. Y es que La Maricantana es una especie de mujer del saco, que según cuenta la leyenda robaba en las casas y provocaba mucho miedo a la gente. Además, en unos días comenzarán a fabricar su nuevo producto, la Bresañ Navidad, una cerveza de color caoba de 10 grados, con espuma de burbuja visible y aromas que recuerdan al roble, que en el norte de Francia acostumbran a elaborar para esas fechas del año.

El maestro cervecero francés defiende la cerveza que elabora en su fábrica en procesos de alta fermentación y como un producto saludable porque no está pasteurizada, no lleva aditivos ni productos químicos «y tiene mucha vitamina y mucha proteína». Sin embargo, advierte de que no hay que olvidar que tiene alcohol.

En la actualidad, comercializan el producto en Palencia y la semana que viene llegará a Valladolid, y además se va a distribuir en Ávila y en Madrid, en bares, restaurantes y tiendas especializadas. «Mi ambición no es comprar Mahou o San Miguel, pero sí llegar al máximo número de consumidores», destaca Le Galles, agradeciendo a la vez el apoyo que ha recibido del Ayuntamiento de Becerril de Campos.

El francés no olvida que Castilla y León es tierra de vinos, pero trata de inculcar al consumidor esa misma cultura de calidad respecto a la cerveza. De momento, Christophe Le Galles trabaja junto a su mujer con la ilusión de ver recompensado tanto esfuerzo, y se atreve a augurar, con mucho humor, que habrá triunfado en esta experiencia cuando en Becerril dejen de conocerle por el francés para ser conocido por el cervecero.