Ángel Martín: «Mi madre cree que soy idiota, pero tiene fe en mí»

El actor y humorista presenta esta tarde en el Cervantes su espectáculo 'Nunca es tarde...' Ángel Martín Monologuista

ESMERALDA GUTIÉRREZVALLADOLID.

A Ángel Martín (Barcelona, 1977) es difícil pillarle el punto. Nunca se sabe cuándo habla en serio o bromea. Y la duda es mayor cuando se hace la entrevista por correo electrónico, sin ver la cara al entrevistado.

-¿Es de verdad Ángel Martín o el que le escribe las respuestas?

-Gracias por preguntar. Soy el tipo que le escribe las respuestas, así que espero que tú seas el tipo que le escribe las preguntas a Esmeralda.

-Se fue de la tele porque llegó a un punto en que le aburría... ¿y no le aburre más repetir todas las semanas el mismo repertorio?

-Aún no somos capaces de hacerlo ni dos veces igual. Cuando nos lo sepamos, entonces sí.

-Entonces, ¿abandonará a su compañero Ricardo Castella cuando se aburra?

-Ya está valorando una oferta de uno de esos programas de tarde suyos. Me conoce.

-La obra se llama 'Nunca es tarde... para realizar sus sueños' ¿Cuál su sueño?

-Ser jugador de fútbol y ganar un Mundial con La Roja.

-Pensaba que era ganar unos centímetros más&hellip

-Tú y más gente, parece que hay una fijación con eso. Cada día recibo cientos de 'emails' ofreciéndome productos que te la alargan. Ya ni les contesto.

-'Nunca es tarde' es una comedia teatral con guiños musicales, ¿de dónde viene su vena musical?

-Vi una reposición de 'El pequeño ruiseñor' y pensé: lo de pequeño ya lo tengo... ¿ruiseñor por qué no?

-¿A quién le dedicaría una canción?

-A los extraterrestres, animándoles a bajar a la tierra y conocer Valladolid en fiestas, para que idealicen el planeta.

-¿Y su madre qué opina de que haya dejado la tele?

-Cree que soy idiota, pero como buena madre me dice que tiene fe en mí, mientras mira en Internet páginas de esas de adoptar.

-¿Y ese aspecto a lo Tom Hanks en 'náufrago'?

-Ricardo y yo creemos que para dedicarte al rock and roll hay que ser rebelde. Nos hemos dejado barba y a veces aparcamos sin ponerle papelito al coche, a lo loco.

-Viene a la ciudad de Patricia Conde, ¿no le impone?

-Si fuera suya solo, sí. Pero Valladolid es de más gente, ¿no?

-¿Y si se encuentra con ella?

-Siempre que he ido me la he encontrado. Valladolid es como el mundo: un pañuelo.