Sanidad implantará en 2012 unidades de diagnóstico rápido para dolencias graves

Sáez apunta que el médico debe aplicar «la eficiencia» al recetar fármacos y pruebas y firmar ingresos hospitalarios El consejero anuncia un plan para ganar eficacia que incluye el control del absentismo laboral

SUSANA ESCRIBANOVALLADOLID.
El consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado (en primer plano) y la portavoz socialista de la comisión, Mercedes Martín, durante la comparecencia en las Cortes. ::                             H. SASTRE/
El consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado (en primer plano) y la portavoz socialista de la comisión, Mercedes Martín, durante la comparecencia en las Cortes. :: H. SASTRE

Eficiencia por aquí, eficiencia por allá, eficiencia, eficiencia, eficiencia... Fue la palabra que hilvanó la intervención en la que durante más de una hora el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, desgranó en las Cortes los proyectos y programas que su equipo aspira a sacar adelante durante los próximos cuatro años. Esa «perspectiva de la eficiencia» será básica para afrontar el «reto» de «consolidación» de la sanidad y garantizar la sostenibilidad del sistema público de asistencia sanitaria pública en un momento de dificultades económicas .

Entre las medidas que comprometió el consejero de Sanidad destaca la implantación de «unidades de diagnóstico rápido» en los once hospitales de referencia de Castilla y León, «vinculadas a los servicios de Medicina Interna y dirigidas al estudio de pacientes con procesos potencialmente graves», la aprobación de un Plan de Lucha contra la Obesidad y otro de Atención a Pacientes Crónicos o la incorporación al calendario de vacunación infantil de nuevas vacunas.No concretó cuáles, aunque es habitual que los padres paguen de su bolsillo la inmunización frente a algunas enfermedades. En cualquier casa con un niño pequeño saben por ejemplo, lo que es el Prevenar (vacuna contra el neumococo) y lo que cuesta (alrededor de 300 euros a razón de cuatro dosis de 75 euros cada una).

La primera de las iniciativas, la del diagnóstico exprés ante la sospecha de una patología seria, la incluyó Sáez Aguado en el marco de una Estrategia para la Eficiencia de Gestión de la Sanidad Pública que estará redactada antes de que acabe este año.

El consejero de Sanidad defendió que esa «cultura de la eficiencia» debe «formar parte del día a día» de los profesionales y tenerse en cuenta en la «prescripción de medicamentos, la indicación de pruebas diagnósticas o sobre el ingreso y el alta hospitalaria».

La estrategia contempla «incentivos» por rendimiento y buenas prácticas «basadas en la utilización adecuada de los recursos» y también un mayor control sobre el personal sanitario. «Adoptaremos medidas para disminuir el absentismo laboral, más elevado en el sector que respecto a la población general», reconoció el máximo responsable de la sanidad autonómica. Sáez Aguado dirige una plantilla de más de 38.000 empleados, de los que 36.500 son sanitarios. Entre todos afrontan una actividad de 40 millones de consultas anuales, casi 240.000 intervenciones quirúrgicas y más de 600.000 pruebas diagnósticas.

Sacyl implantará la factura en sombra, documento por el que el paciente es informado de lo que cuesta el tratamiento y las pruebas prescritas por su médico, a primeros del próximo año, y el personal sanitario recibirá también puntual información sobre lo que suponen, en euros, sus decisiones profesionales y «el resultado final de su atención». «Se trata de vincular objetivos clínicos asistenciales, de gestión y de gasto», recalcó el consejero.

Coordinación estatal

Ese plan de gestión eficiente comprende aplicar el ahorro en la compra de suministros, algo complejo puesto que en los hospitales y centros de salud se utilizan más de 25.000 artículos diferentes; el incremento de recetas de fármacos genéricos, la actualización de los precios de asistencia que se cobran a terceros, y el objetivo de reducir el 10% el número de consultas, incrementando la atención no presencial, mejorando la gestión de citas y atajando la obligación de pasar por el médico para cuestiones de papeleo administrativo como la recogida de justificantes, informes y recetas.

Antonio María Sáez Aguado demandó al Gobierno central que ejerza con rigor su labor de coordinación para evitar que haya diecisiete sistemas sanitarios diferentes, tantos como autonomías.

Una tarjeta sanitaria compatible en todo el Estado, un calendario de vacunaciones y una cartera de prestaciones y servicios únicos y una historia clínica accesible desde cualquier punto de España fueron demandas que el consejero dejó sobre la mesa del Ejecutivo central.

Zapatero

En una intervención presidida por el uso ajustado de los recursos y el reconocimiento de las dificultades económicas que aquejan al sistema sanitario, Sáez Aguado no dudó en culpar al Gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero de los apuros presupuestarios por la «negación de la crisis» primero, y posteriormente por el reconocimiento «tardío» con la toma de decisiones «erráticas» y la reducción de los fondos a las autonomías, que se han visto «obligadas» a endeudarse para prestar servicios públicos esenciales.