La muerte de otro joven ahogado reabre la polémica sobre el Pontón Alto

El cuerpo del bañista dominicano de 22 años que desapareció en el embalse el domingo fue rescatado ayer

ELENA MARTÍNSAN ILDEFONSO.
Los efectivos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil recuperan en la mañana de ayer el cuerpo del joven ahogado en el Pontón Alto. ::                             A. TANARRO/
Los efectivos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil recuperan en la mañana de ayer el cuerpo del joven ahogado en el Pontón Alto. :: A. TANARRO

Por un macabro capricho del destino, en la jornada de ayer se cumplía el decimosexto aniversario de la muerte de Cristóbal Velasco, un chico de 20 años, vecino de San Ildefonso, que pereció ahogado en las aguas del Pontón Alto. Aquel suceso ocurrió dos años después de que haberse procedido al rellenado del embalse por el que se reconvirtió este enclave natural, situado en el límite entre los términos del Real Sitio de San Ildefonso y Palazuelos de Eresma, en una concurrida zona recreativa para multitud de excursionistas y bañistas.

Dieciséis años después de aquel luctuoso hecho, la tragedia ha vuelto a cebarse con este pantano, que desgraciadamente ya ocupa demasiados capítulos de la crónica negra provincial más reciente. La última víctima es un joven dominicano de 22 años. El cuerpo de Erlyn Mesa fue rescatado ayer por la mañana por los equipos de rastreo y salvamento desplazados al Pontón. Lo que iba a ser una jornada dominical de asueto junto a colegas y familiares terminó en fatalidad. La confirmación de la triste noticia de su fallecimiento truncó drástica y trágica la tensa espera que soportaron los allegados, quienes siguieron en vilo, con desesperada incertidumbre, las largas horas transcurridas desde que dieron aviso de la desaparición del joven hasta que finalmente se halló el cuerpo.

Un compañero del fallecido relataba ayer lo ocurrido. Hacia las 19:00 horas del domingo, algunos de los componentes de la excursión se bañaban en el pantano. «De repente perdimos de vista a Erlyn, fue muy extraño porque no advertimos nada raro ni ninguna señal de socorro por su parte», comenta. Al darse cuenta de que el joven no estaba, sus amigos se metieron en el pantano a buscarle, pero no dieron con él. Según fuentes cercanas a la víctima, «no era muy buen nadador, pero se defendía en el agua».

Ignoraba el riesgo

Era la primera vez que visitaban la zona. No pudieron advertirle de los peligros porque, según han admitido, «no los conocían». Las tareas de búsqueda arrancaron esa misma tarde dominical. Participaron equipos de la Guardia Civil y de Protección Civil de La Granja, así como por miembros del cuerpo de bomberos de Segovia, personal sanitario del Sacyl y un helicóptero del servicio de Emergencias 112 Castilla y León. Esos primeros esfuerzos finalizaron sin éxito. La falta de luz obligó a suspender el rastreo, al que se sumaron efectivos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas del Instituto Armado.

A primera hora de la mañana de ayer se retomaron las labores hasta que a las 11:00 horas se encontró el cadáver del joven ahogado. Un agente de Protección Civil explicó que el hallazgo se produjo a unos cuatro o cinco metros de profundidad. El cuerpo estaba enganchado en unos troncos. Una hora más tarde llegó el coche fúnebre. Después, el juez ordenó el levantamiento del cadáver, que fue trasladado al tanatorio de San Juan de la Cruz.

La patata competencial

El alcalde del Real Sitio de San Ildefonso, José Luis Vázquez, mostró su indignación nada más conocer la triste noticia. «Un año más, y ya son diecisiete, se pone de manifiesto que la administración pública no está a la altura», lamentaba con rabia en el lugar de los hechos. El regidor se vuelve a quejar de cómo el Estado y la Junta se pasan la patata caliente competencial sobre quién debe dar instrucciones a la Guardia Civil para vigilar este pantano, que por cierto está catalogado por el Ejecutivo autonómico como no apto para el baño.

La muerte de Erlyn Mesa reabre la polémica sobre el Pontón Alto. El secretario de la Subdelegación del Gobierno en la provincia, Javier Reguera, se ampara en la legislación vigente y apunta que «para prohibir, sancionar y controlar el baño en el Pontón se necesita que la autoridad competente haya declarado expresamente la prohibición». Y esa atribución no corresponde a la Subdelegación, apostilla el representante del Estado.