El Portsmouth, único caso fuera de España

Cuando Sulaiman Al Fahim aterrizó en el Portsmouth parecía una nueva aventura al estilo de la de los dueños del Manchester City, o del Chelsea de Abramovich. Al poco tiempo, dio la espantada. Y muy poco después la realidad económica del Portsmouth desbordó al fútbol inglés, que presume de ser la mejor liga del mundo y la más saneada. 100 millones de libras de deuda, en torno a los 112 millones de euros. El club fue declarado en bancarrota, se acogió al equivalente a la ley concursal y recibió una durísima sanción deportiva que le condenó al descenso a la Segunda División inglesa, la Championship. Después de reconstruir la plantilla con unos criterios económicos sumamente estrictos, su primera campaña en la segunda categoría ha terminado con el equipo en decimosexta posición, a salvo del descenso (a 16 puntos) pero muy lejos del retorno a la elite. El Portsmouth es el único equipo europeo que se añade a la lista de clubes españoles inmersos en un proceso concursal. Y mientras la UEFA habla de aplicar una norma para conseguir el 'juego limpio financiero'. Algo que en España parece muy lejos de poder existir.