El precipicio de la economía

España ha de convencer a los mercados para tratar de resolver sus problemas

La reestructuración de las cuentas públicas y del sistema financiera, así como el necesario impulso para el crecimiento económico son problemas que apuran a España y que han hecho caer otras economías europeas. A los griegos les pudo el déficit público, a los irlandeses el agujero de sus entidades bancarias y a los portugueses su estancamiento, tres cuestiones que afectan a la economía española, aunque en menor medida que a estos socios de la Unión Europea, pero que sitúan al país al borde de un peligroso precipicio por el que, en cualquier momento, puede desplomarse.

En esa línea, Fernando Fernández, profesor de IE Business School en Madrid, intervino en el Foro Económico de EL NORTE DE CASTILLA en Segovia ante un buen número de empresarios, políticos y representantes de bancos y cajas. El brillante economista habló de convencer a los mercados para resolver los tres problemas, aunque «la economía española ya no engaña a nadie». Las expectativas son pues pesimistas ante estos retos: por un lado un rescate para arreglar el déficit dejaría muy tocada la reputación de lo que puede llamarse 'marca España' y, por otro, el exceso de entidades financieras obligará no solo a sanearlas, sino que algunas habrá que liquidarlas; y de cómo se resuelve de aquí a septiembre el problema de las cajas depende buena parte del futuro del sistema económico español. El control del gasto sanitario, la competitividad y la unidad de mercado y de la legislación entre comunidades autónomas son algunas de las claves para salir de la crisis, según el profesor Fernández. La reforma del mercado laboral y una educación orientada al mismo parecen soluciones que han de tomarse de inmediato, aunque con la vista puesta en ejemplos de otros países, como Alemania. Desde luego nada volverá a ser lo mismo, porque al abismo se precipitó la construcción, con miles de empleos y con generación de riqueza para particulares y administraciones públicas. Eso no regresará porque ni hay ni habrá un sector que tire con tanta fuerza de la economía de un país que se ha convertido en simple generador de servicios. Y eso a los mercados puede no convencerles.

Fotos

Vídeos