Vuelta al ruedo

CHEMA CARRASCO

Si el Auditorio de la Feria de Muestras fuera una plaza, Ángel Martín hubiera tenido que salir a hombros. Y es que la capital del Pisuerga se convirtió el viernes en el primer coso en el que toreaba el cómico después de casi cinco años dedicados a 'Se lo que hicisteis...' y al que Ángel Martín dedicó una de las ovaciones. Valladolid fue el primer escenario en el que el presentador mostraba su espectáculo '1,2,3... probando', cuyo título hace referencia a la vuelta del cómico a los monólogos. No es fácil hacer un monólogo de poco más de una hora cuando has estado cinco años dedicándote a otras cosas. Y eso se notó en Valladolid en el sentido de ver variaciones en el ritmo de la actuación y en la forma de conectar con el público. Antes Martín hacía más pausas y llevaba un ritmo de desarrollo constante, pero ahora es un ritmo más rápido, con una historia principal en la que intercala varios 'minimonólogos' sin perder el hilo. Referencias a sus años en televisión como analista de medios, críticas con humor a las nuevas generaciones explicando qué era un casete, lo que era un 'walkman' o las primeras videoconsolas, además de tratar con fina ironía los cambios producidos gracias a Internet, las redes sociales o la tecnología. Y todo ello llevado a cabo en un Auditorio lleno en el que sobre el escenario solo había un monologuista barbudo, un taburete, un micrófono y una botellín de agua.