El documental se convierte en vía para el ajuste de cuentas de las minorías

La realizadora vallisoletana Raquel García promueve talleres para que los colectivos difundan la imagen que quieren dar

A. CORBILLÓNVALLADOLID.
Raquel García, en su visita ayer a Valladolid. ::
                             HENAR SASTRE/
Raquel García, en su visita ayer a Valladolid. :: HENAR SASTRE

Internet está democratizando el acceso a todo lo audiovisual, incluido el derecho de cada colectivo a intentar ofrecer la imagen que cree justa de sí mismo. Ya no hace falta que ONG, fundaciones o campañas públicas de sensibilización traten de mejorar la estima y 'visibilidad' de cualquier minoría: «¿Por qué no dejar que lo hagan ellos mismos? Es una forma de ajuste social de cuentas», justifica la directora vallisoletana Raquel García Muñoz. Anoche presentó en el Café España de Valladolid su documental 'Los hilos de Penélope' en el que, junto a sus compañeras del colectivo Circes, relata las vivencias de las mujeres marroquíes que se quedan en su país mientras los varones de sus pueblos buscan el pan y la sal en España. La idea surgió tras años de amistad con un colectivo de inmigrantes magrebíes en Cataluña. 'Los hilos de Penélope' se inspira en este personaje femenino de 'La Odisea'. Mujeres como tejedoras del vínculo entre el aquí y el allá. «Queríamos registrar lo que no se ve tras un documental», resume.

La película que pudo verse anoche es un ejemplo del campo de trabajo de esta realizadora que ha pasado los últimos 13 años estudiando y trabajando entre París y Barcelona. En ambas, se ha implicado en las plataformas digitales y de vídeo participativo con grupos de gitanos, mujeres o inmigrantes, entre otros colectivos. «En todos los casos, se trata no solo de hacer películas sobre su vida, sino de que sean ellos los que decidan cómo quieren que se les vea», explica.

Antes de 'Los hilos de Penélope, el resultado han sido documentales como 'Dans le Frontière' (realizado con el Collectif Precipité parisino), 'Voces gitanas', '50 +1', 'Bajo el mismo cielo' o 'Overground Raval'. Raquel García Muñoz forma parte en Barcelona del colectivo Circes, un grupo de realizadoras que ofrecen talleres de formación audiovisual a todos estos colectivos. «No es una educación reglada porque, para nosotras, es más importante la propia formación que el resultado final», explica.

En Circes consideran que es más efectivo que estos grupos ganen autonomía en la gestión de su imagen en Internet. «Con Internet es más fácil acceder a cualquier público. Y para las minorías es una manera de llegar a los agentes sociales y hacer conocer sus mensajes». Así, en su web (www.colectivocirces.blogspot.com) cuelgan todas las producciones audiovisuales realizadas con diferentes minorías sociales o étnicas en España. «En Circes no entendemos la categoría 'audiovisual' como un género o un campo de actividades sino como una postura de búsqueda y encuesta sobre la realidad», explica esta colectivo que extiende sus creaciones a libros, cedés, exposiciones o instalaciones artísticas de todo tipo. Aunque han recibido alguna ayuda de instituciones públicas, defienden «la autonomía que da Internet para poder hacer estos trabajos». Con la exhibición de uno de sus trabajos en Valladolid, al que fueron invitados colectivos sociales de todo tipo de la ciudad, Raquel García confía en que «experiencias de este tipo puedan desarrollarse en la región».