Aliento ciudadano a Pintia

Diez voces arman un emotivo alegato recordando que el yacimiento guarda «la peripecia vital de nuestros ancestros»

JESÚS BOMBÍNVALLADOLID.
Ciudadanos y representantes de colectivos participaron en el acto de apoyo al yacimiento vacceo romano del siglo IV antes de Cristo. ::                             A. Q./
Ciudadanos y representantes de colectivos participaron en el acto de apoyo al yacimiento vacceo romano del siglo IV antes de Cristo. :: A. Q.

En contadas ocasiones un Bien de Interés Cultural se ha visto tan arropado por el apoyo ciudadano. La exigencia de salvar de las labores agrícolas la parcela más amenazada del yacimiento vacceo-romano de Pintia (ocho hectáreas de las 125 que integran la zona arqueológica) movilizó ayer a representantes de 66 colectivos y entidades del ámbito académico, asociativo y empresarial. Todos ellos se congregaron en el centro cívico El Campillo para participar en el acto 'Voces para Pintia', toda una sesión de aliento ciudadano para salvar la parcela identificada como 59 en el mapa urbanístico de la zona.

Entre las diez voces de alegato, la del sentimiento, encarnada por el poeta Aderito Pérez, recordó que Pintia «guarda la peripecia vital de nuestros ancestros vacceos». Jesús Urrea, director del Museo de la Universidad, alertó de que «si destruimos un yacimiento, un objeto bello, estamos destruyendo nuestro pasado». En su discurso animó a utilizar el término 'pinciano' frente al de 'pucelano' «que ni siquiera sabemos de dónde procede».

La necrópolis de Las Ruedas oculta bajo cuatro hectáreas de terreno entre 60.000 y 100.000 enterramientos vacceos y romanos. De ese suelo una fracción pertenece a la Junta de Castilla y León, otra es privada pero está a disposición de los investigadores del yacimiento para excavar, y la tercera porción de terreno, la de la discordia, afecta a parte de la parcela 59 (en concreto a dos de sus ocho hectáreas).

Esta tierra de ocho hectáreas es propiedad de 13 herederos que a su vez la tienen arrendada y de ella se labra poco menos de la mitad de su extensión, asegura Juan Manuel Carrascal, uno de los miembros de la Plataforma Pro Pintia, que teme que la reja del arado vuelva a repetir episodios de destrucción de lápidas funerarias denunciados en 1993, 1997, 2003 y 2008. «Desde hace años venimos pidiendo a las autoridades una solución para proteger esa parcela», argumenta Carrascal, ofreciendo un abanico de alternativas que van desde «la compra, el alquiler, la expropiación o cualquier otra fórmula que sirva para salvaguardar la integridad de los enterramientos».

Recuerda que en su día el Ayuntamiento de Peñafiel ofreció a los propietarios de la parcela 59 la permuta de este terreno por otros de titularidad municipal, «pero lo rechazaron».

Expropiar la parcela 59

«La Junta de Castilla y León ha sido siempre contraria a adquirir o expropiar parcelas con el argumento de que en la región hay miles de yacimientos, pero este está declarado Bien de Interés Cultural, lleva excavándose más de 30 años y en torno a él hay un proyecto de puesta en valor y de actividades que podría ser mucho más potente si tuviera más apoyo», aseguran desde la Plataforma.

Bajo esta premisa los defensores del yacimiento redoblan su apremio a la Junta para que se implique con una alternativa que ponga fin al riesgo de que el laboreo agrícola origine nuevos daños en la parcela 59. Esta demanda se ha visto reforzada por una resolución del Procurador del Común en la que expone que Pintia precisa de más protección y en la que no descartaba la expropiación como medida más efectiva para salvaguardar la integridad del recinto arqueológico, declarado Bien de Interés Cultural desde 1993.

Y es que a la inquietud que provoca el uso agrícola de la controvertida parcela 59 se ha sumado en los últimos meses el intento de expolio de cazatesoros que finalmente fue abortado.