El Archivo Diocesano estrena sede en el antiguo Seminario

El obispo de Segovia bendice las instalaciones, que cuentan con un espacio de 450 metros cuadrados

SANTIAGO HERREROSEGOVIA.
Tres sacerdotes se asoman a las estanterías corredizas que albergan el material del Archivo Diocesano de Segovia en su nueva ubicación. ::                             ANTONIO TANARRO/
Tres sacerdotes se asoman a las estanterías corredizas que albergan el material del Archivo Diocesano de Segovia en su nueva ubicación. :: ANTONIO TANARRO

El Archivo Diocesano de Segovia cuenta con una nueva ubicación. Se trata de un amplio espacio (450 metros cuadrados) en la planta inferior del antiguo Seminario Mayor, donde se ubican, desde hace cinco años, las dependencias del Obispado, que incluyen las delegaciones, la curia diocesana, la librería diocesana, la escuela de teología y la propia casa del obispo.

En la inauguración que tuvo lugar ayer, el vicario general de la diócesis, Andrés de la Calle, señaló que «parecía lo más lógico y conveniente» que los miles de documentos, libros y legajos que componen el archivo estuvieran en el mismo edificio en el que se ubican las oficinas de la Iglesia de Segovia.

Esto viene a unirse al contrato de arrendamiento que el pasado 2 de marzo firmó la jerarquía eclesiástica con la empresa Museo Doña Juana SL, cediendo el uso del Palacio Episcopal, donde únicamente queda el museo diocesano. El contenido del mismo formará parte de la oferta a la que se dedicará el inmueble en el futuro. Allí, el arte cristiano se unirá a la cerámica y el vidrio, entre otros.

Para la nueva instalación se ha habilitado la parte baja del antiguo Seminario debido al gran peso que ha de soportar. No en vano, se ha aplicado un revestimiento de hormigón en toda la superficie. Además, se trata de una estancia accesible y que se halla junto a la salida de emergencia. Parte del espacio donde se sitúa el Archivo Diocesano fue antaño un gimnasio, donde los seminaristas practicaban ejercicio físico.

Igualmente, comprende la zona que separaba los dos edificios que componían el Seminario, por lo que se ha procedido a revestir el tejado exterior e interiormente, así como a forrar las vigas. Este aspecto fue el que mayor dificultad entrañó para posibilitar el traslado de los materiales hasta el lugar.

Más de 237 metros cúbicos

El Archivo Diocesano recoge documentos que arrancan en el siglo XII. Actualmente existen 5.380 carpetas y legajos, teniendo la nueva ubicación una capacidad total para 80.000 libros. De esta manera, Andrés de la Calle indicó que se trata de una obra que se ha realizado «no sólo pensando en el presente sino también en el futuro». El nuevo archivo diocesano consta de 24 armarios móviles y uno fijo, de una altura de más de dos metros, una profundidad superior a los cinco metros y una anchura de 65 centímetros, para un total de más de 237 metros cúbicos de capacidad y más de dos kilómetros lineales.

El peso total de la instalación gravita sobre cuatro raíles y la estancia está equipada con cámaras de vigilancia, alarma, así como dependencias de investigación y clasificación. El contenido de este «inmenso bosque de datos» es de «gran interés, tanto para la historia eclesiástica como civil», según apuntó De la Calle.

Más de la mitad del espacio está libre actualmente, puesto que está previsto ubicar en el mismo la biblioteca del Seminario, así como la que perteneció al obispo Antonio Palenzuela, compuesta por más de diez mil volúmenes. Asimismo, en un futuro próximo, las parroquias que así lo deseen podrán depositar el contenido de sus respectivos archivos.

Esta rehabilitación se une a las ya ejecutadas en el antiguo Seminario, que han permitido que el inmueble reúna en la actualidad la Casa de Oración, las oficinas del Obispado y la Casa Sacerdotal. Próximamente se pondrá en funcionamiento un ascensor que permitirá la comunicación de los tres espacios con la huerta del Seminario, «que con su reciente ajardinamiento es un pulmón de oxígeno para este gran edificio», resaltó De la Calle.

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