Quince pueblos tienen vetado el consumo de agua del grifo, contaminada con nitratos

La Agencia de Protección de la Salud descarta que la situación sea de alerta sanitaria

PATRICIA GONZÁLEZMEDINA DEL CAMPO.
Vecinos de Salvador de Zapardiel recogen agua del camión cisterna. ::                             FRAN JIMÉNEZ/
Vecinos de Salvador de Zapardiel recogen agua del camión cisterna. :: FRAN JIMÉNEZ

En casa de María Ángeles Guerra siempre han bebido agua del grifo. Pero desde el pasado miércoles todas las canillas de su vivienda solo se abren para la higiene personal de la familia. «Con esto de que hay nitrato tenemos que cocinar con agua mineral que compramos en la tienda del pueblo o en el súper cada vez que vamos a Medina del Campo», explica mientras rellena una garrafa de cinco litros en un camión de bomberos de la Diputación.

Esta mujer reside en Salvador de Zapardiel , que tiene 100 habitantes y todos ellos desde la semana pasada tiene prohibida la ingesta de agua debido a que los parámetros de nitrato son superiores a los determinados en el Real Decreto 140/2003 que establece los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano.

«En la última analítica detectaron que los niveles de nitrato eran muy superiores a los normales, que están fijados en 50 miligramos por litro» comenta el alcalde de Salvador de Zapardiel, Inocencio del Olmo Galicia, quien tuvo que decretar mediante un bando de Alcaldía que «el agua no es apta para el consumo humano». Hasta que los niveles no se normalicen los vecinos tendrán que acudir cada dos días a la plaza mayor, donde un camión de los bomberos suministrará de manera gratuita los litros que cada uno de los vecinos necesite. Pero el caso de este municipio no es el único ya que desde hace algo más de diez días, un total de 15 pueblos de la provincia de Valladolid tienen prohibida la ingesta de agua debido a los elevados niveles de nitrato. Simancas, Wamba, Salvador de Zapardiel y Torrecilla de la Orden son algunas de las localidades en las que los alcaldes están haciendo frente a este problema, ya que la competencia sobre la salubridad del agua es municipal, según establece en el Real Decreto 140/2003.

El primer alcalde en hacer frente a este problema fue el de Nueva Villa de las Torres, Rufino Hernández Calleja. «Detectaron niveles de nitrato altos y tuvimos que prohibir el consumo del agua, pero desde hace un par de días el problema se solucionó». Agrega que «al final, todos los pueblos terminaran con niveles altos debido a todo el veneno que se filtra en la tierra».

Abonos

Una de las principales causas podrían ser, según la Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria, los abonos y fertilizantes que se utilizan en las actividades agrícolas. El estiércol y los purines de las explotaciones ganaderas y los desechos orgánicos de origen urbano o industrial son otras.

En Wamba, los 370 vecinos llevan dos semanas sin poder beber agua del grifo y los bomberos les vierten directamente el suministro en el depósito. El alcalde, José Luis Álvarez del Caño, explica que la Junta envió una carta al Ayuntamiento advirtiendo de los elevados niveles de nitrato. «Si el promedio es de 50, llegamos a tener la primera semana 88 miligramos por litro; ahora los niveles han descendido hasta 75», asegura. El Ayuntamiento ha pedido a la Diputación 20.000 euros para instalar una máquina con sal que ayude a regular los niveles. Desde que se detectó el nitrato «nos habrán servido 24.000 litros», calcula el edil.

En Torrecilla de la Orden, según su alcalde Miguel Ángel Iglesias Nieto, los parámetros están un 4% por encima de lo permitido, «pero al principio hubo hasta un 10% más de lo normal». La próxima semana llegará un camión cisterna.

Desde la Agencia de Protección de la Salud y Seguridad Alimentaria aseguran que «no hay una alerta sanitaria» y concretan que «los nitratos no representan una amenaza seria, salvo para los niños menores de cuatro meses, más sensibles a la exposición excesiva a nitratos». Aunque estos bebés son el principal grupo de riesgo, también hay riesgo para embarazadas, pacientes con tratamientos para el estómago y personas con déficit hereditario en metahemoglobina-reductasa, NADH y G6PD.

«Hace tres años fue el arsénico y ahora es el nitrato.»

«Tanto abono, pesticida y fertilizante no puede ser bueno.»

«Hemos recurrido a los bomberos, pero pondremos un depósito para tres días.»