Hacerlo en casa es treinta veces más barato

Efectuar una carga rápida en una electrolinera lleva entre cinco minutos y media hora y tiene un coste que puede rondar los 30 euros. Por el contrario, la carga lenta, la que puede hacerse dejando el coche enchufado en casa o en el garaje por la noche, tarda entre cuatro y siete horas y cuesta alrededor de un euro. Conscientes de que el mercado puede tardar más o menos en despertar, pero que ellos no pueden permitirse el lujo de echarse a dormir, los responsables de Emerix ya trabajan en los prototipos de su próximo proyecto. Se trata del modelo del punto de conexión y de toda la instalación necesaria para llevar a cabo las recargas domésticas. «Somos una empresa de Castilla y León y nos gusta hacer gala de ello, así que trabajamos en colaboración con otras firmas y entes de esta comunidad, como el Cidaut, Cartif, o Proconsi», destaca Aispuro.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos