Un amor de casi medio siglo

El club de la localidad se creó en 1983 y la construcción del nuevo frontón en 2002 reafirmó el arraigo de este deporte Vallelado disfruta de su pasión por la pelota desde los años sesenta

N. S.SEGOVIA.
Imagen de uno de los partidos disputados durante la Copa de Europa de clubes, que se celebró en Vallelado el pasado mes de julio. ::
                             ALEA COMUNICACIÓN/
Imagen de uno de los partidos disputados durante la Copa de Europa de clubes, que se celebró en Vallelado el pasado mes de julio. :: ALEA COMUNICACIÓN

El hecho de conseguir albergar el pasado mes de julio la Copa de Europa de clubes fue el último hito alcanzado por Vallelado, pero no ha sido el único en la larga relación que la localidad mantiene con la pelota y que llega a la actualidad. Pero toda historia tiene un comienzo. A mediados de los años 60, en el frontón de Puente Blanca, la finca de recreo de la familia Muñoz -conocidos industriales iscarienses- se empezó a practicar la modalidad de pala, la cual fue introducida por Ulpiano Aguado, gerente de la firma de Íscar. Este aportó los materiales de juego (pelotas. herramientas...) y los aficionados al juego de mano comenzaron a practicar en el frontón que el industrial tenía en Puente Blanca, que fue el que logró concentrar a jugadores de los pueblos de alrededor, sobre todo los domingos.

No fue hasta 1972 cuando se construyó el frontón de Vallelado. Esta nueva instalación permitió que los jugadores de herramienta se comenzaran a desplazar a la localidad segoviana. En 1980 se cubrió este primer frontón y eso facilitó la práctica de la pelota, con independencia de la meteorología y la luz natural que hubiera. De esta forma, fue aumentando el número de jugadores que llegaron a Vallelado, pues era la única instalación cubierta de la zona. Los había de Valladolid, Segovia, Medina del Campo, Pedrajas de San Esteban, Íscar. Entre todos consiguieron que ya no hubiera horas disponibles en el frontón.

Los jugadores se distribuyeron entre los clubes existentes en Segovia y Valladolid, hasta que en 1983 se creó el Club de Pelota Vallelado, que llegó a ascender a Segunda División. La reducción de las ayudas de la federación impidió al club valleladense seguir compitiendo, pero volvió con la ayuda de Caja Segovia. Le tocó empezar desde la categoría regional para ir escalando peldaños año tras año. Hasta que llegó un día histórico para la pelota en Vallelado. El 5 de diciembre de 1989 logró el ascenso a División de Honor y comenzó una nueva etapa en esa categoría que duraría 17 años; hasta 2006 cuando los malos resultados hicieron que descendiera, aunque sólo tardaron un año en recuperar la categoría. Actualmente, el CP Vallelado pelea por volver a División de Honor, tras sufrir un nuevo descenso a Primera División en 2009.

Vallelado también tuvo un motivo de orgullo en el segundo equipo de la localidad, el Bamar, que se creó a finales de los 80 debido a la cantidad y calidad de los pelotaris que se acumulaban en el CP Vallelado. El nuevo equipo tomó el nombre de la empresa iscariense que lo patrocinaba e inició su andadura en las ligas nacionales. En 1998, cuando se construyó el frontón de Íscar, se estableció definitivamente en esta localidad, y un año después, consiguió también el ascenso a División de Honor.

El nuevo frontón

Una normativa de la federación dejó el frontón de Vallelado fuera de la legalidad, lo cual obligó a los jugadores locales a jugar en la instalación de Íscar, que sí que era reglamentaria. Desde ese momento se iniciaron los trámites para que la localidad pudiera contar con unas nuevas instalaciones. Lo lograron en 2002, año en el que se inauguró el nuevo frontón con la celebración de la Copa de Europa de clubes. Esta misma competición sirvió para reafirmar este año la tradición que la pelota tiene en Vallelado. La afición hacia este deporte no conoce límites en la localidad.