Introducirán 150.000 cabras en la raya con Portugal para prevenir incendios forestales

La asociación de cooperación territorial Duero-Douro prevé con la iniciativa la creación de 558 empleos

F. G.SALAMANCA.
Introducirán 150.000 cabras en la raya con Portugal para prevenir incendios forestales

La Asociación Europea de Cooperación Territorial Duero-Douro presenta hoy martes en el municipio portugués de Guarda su proyecto 'Self-Prevention', un programa basado en la reintroducción de la cabra en la zona de frontera, con el objetivo de prevenir los incendios a través de la eliminación natural de maleza, que actúa como principal combustible en los fuegos forestales.

Según explicó el presidente de la AECT y alcalde de la localidad salmantina de Trabanca, José Luis Pascual, 'Self-Prevention' «es un proyecto pionero e innovador en materia de prevención de incendios forestales, basado en un modelo auto organizativo de desarrollo sostenible». De esta forma, a través de la introducción de 150.000 cabras, se pretende generar todo un motor de desarrollo socioeconómico para la zona, con las múltiples implicaciones de la cría del ganado caprino.

Pascual recordó que la zona fronteriza entre España y Portugal vive cada verano «una auténtica tragedia con miles de hectáreas calcinadas por el fuego», lo que además de un importante desastre medioambiental, supone «riesgo para población y pérdidas millonarias para el sector turístico y agro-ganadero. Esto desemboca en un abandono progresivo de las explotaciones agrarias y una despoblación creciente de las zonas rurales».

La AECT considera que el abandono y falta de cuidado de los terrenos agrícolas hace que prolifere la maleza, facilitando así la propagación de los incendios estivales que asolan la zona.

Ante esto, José Luis Pascual consideró que la reintroducción de las cabras «supone una importante tarea preventiva y, además, la generación de oportunidades de empleo y riqueza».

Para la reincorporación al hábitat de las 150.000 cabras, se pretende contar con al menos 60 explotaciones ganaderas a los dos lados de la frontera, lo que generaría a su vez negocio en queserías, industrias lácteas, mataderos, transportes e incluso establecimientos hosteleros vinculados al aprovechamiento del turismo que pueda generar la cabra. En total, 558 empleos directos.

Para todo ello, se prevé una inversión necesaria de más de 48 millones de euros que se pretenden gestionar a través de una empresa mixta de capital público y privado. Según explica Pascual, bajo el lema 'Una acción, una cabra', todos los habitantes de la zona abarcada por la AECT «podrán aportar dinero para sufragar una cabra o bien terrenos, ya que hay mucha gente que tuvo que abandonar estos pueblos buscando opciones laborales y ahora cuenta con fincas de su propiedad que están abandonadas y que podrán poner a disposición del proyecto».

Para el alcalde de Trabanca, la inversión «es muy importante, pero su rentabilidad también lo es», ya que se calcula una previsión de ingresos globales al año de 30,4 millones de euros, además de las consecuencias positivas en la prevención efectiva y natural contra incendios y la recuperación de razas en peligro de extinción.